VÉLEZ CON UNO MENOS

VÉLEZ CON UNO MENOS

Tanto en el amistoso contra Newell’s como en el último partido del 2018 ante Patronato, Vélez jugó más de un tiempo con un jugador menos. En los dos encuentros, el conjunto de Heinze mantuvo sus características ofensivas y de posesión aunque no resultó victorioso.

Fueron dos expulsiones con características similares. 40 minutos del primer tiempo, roja directa por cuestiones totalmente evitables: un golpe sin pelota y una protesta desmedida. En ambos casos, el segundo tiempo se jugó de manera tal que no se notaba la diferencia numérica. Sin dudas una virtud de este Vélez que tiene una identidad marcada y a la que no renuncia más allá de rivales o planteos tácticos. Es a partir de allí que consigue imponer su juego y crear varias situaciones de riesgo. Ante Patronato logró dar vuelta el resultado y el empate final llegó a través de una pelota parada, no porque el rival haya aprovechado el hombre de más; mientras que con Newell’s le resultó más difícil llegar con riesgo al arco de Aguerre pero de todas maneras fue merecedor del empate.

En lo que se diferenciaron los partidos fue en la distribución táctica tras las expulsiones. En los dos casos las decisiones del técnico generaron dudas aunque, más allá de los nombres y la distribución, la conclusión fue la misma: Vélez erró goles y no pudo ganar. En Paraná, Heinze hizo ingresar a Cubero por Bouzat para rearmar la línea de cuatro defensores, mantener el triángulo en el medio y dejar la ofensiva para Almada y Vargas. Luego puso a Mainero por Gastón Díaz, para cumplir la función de “4-7” como dice el entrenador. Ante Newell’s la formación pasó a ser un 4-4-1, con Robertone junto a Domínguez por el medio, Vargas y Bouzat por las bandas y Salinas como única referencia. La última media hora la jugó Mainero en lugar del Potro, en un intento de darle velocidad al ataque pero con mucho menos peso.

El mérito de compensar la inferioridad numérica y seguir jugando en busca de la victoria es reconocido por propios y extraños, algo que al hincha de Vélez debe darle orgullo. Pero al mismo tiempo se pretende más: una mayor efectividad que permita al equipo sumar los puntos que merece pero por sobre todo no se debe ocultar la irresponsabilidad de las expulsiones. Afortunadamente estos casos ocurrieron ante un equipo muy limitado y gran candidato a perder la categoría, y en un partido amistoso que no reviste mayor importancia. Pensando en pelear el campeonato o el ingreso a una Copa, no se puede repetir.

 

Alejandro Germino

@alegermino