VÉLEZ ACHICÓ A RIVER

VÉLEZ ACHICÓ A RIVER

Cuando el visitante se puso en ventaja, apenas iniciado el segundo tiempo, recurrió a todas las mañas conocidas en el fútbol para jugar lo menos posible. Faltas tácticas, demoras en los cambios y para reiniciar el juego fueron una constante en los últimos 45 minutos.

Es algo cada vez más común y parece que ya no es propio de “equipos chicos”. El campeón de América se vio claramente superado en el primer tiempo pero Vélez lo perdonó, y en la primera llegada del complemento River se puso en ventaja. Es cierto que con la diferencia en el marcador el equipo de Gallardo mejoró su rendimiento y equilibró el partido, pero también aprovechó la desesperación que generaba la demora permanente en cada lateral, tiro libre o saque de arco.

La lesión de Montiel fue el comienzo del fastidio, con el jugador millonario tendido por un par de minutos para luego incorporarse una vez que el carro médico esté cerca y salir por sus propios medios de la cancha, estaba a menos de un metro del lateral. Enseguida la caminata de Nacho Fernández al ser reemplazado, acompañado por el árbitro. Luego fueron las clásicas demoras en cada saque de arco o lateral, en los que Herrera apenas si gesticulaba dando la orden de juego.

No fueron estas demoras las que impidieron que Vélez llegue al empate, claro está. Son tan sólo condicionantes que demuestran que el equipo de Heinze se volvió a ganar el respeto de los rivales, lo que provoca que se den este tipo de partidos incluso contra equipos “grandes”. Ya se sufrió lo mismo contra San Lorenzo, quien presentaba un técnico catalogado como ofensivo pero que no dudó en priorizar el cero en su arco resignando casi totalmente el ataque. El Fortín deberá aprender a lidiar con estos planteos, en especial mientras siga sufriendo la falta de efectividad en ataque.

Alejandro Germino

@alegermino