UNA PRUEBA DE INTELIGENCIA

Vélez recibirá a Lanús en el partido de vuelta de la Copa de la Superliga. Para muchos de los jugadores y para el técnico será la primera vez que cierren una llave de esta forma. El equipo de Heinze deberá aprender a jugar con el resultado favorable de la ida.

El plantel fortinero ha tenido en los últimos años una seguidilla de pruebas “de carácter” y ha tenido resultados dispares en este aspecto. Se vio superado ante River e Independiente, pero fue mucho más que Atlético Tucumán en un partido que lo ponía en carrera por la clasificación a la Copa Libertadores. Misma situación se vio en el partido de ida ante Lanús: el local “ensució” el encuentro con faltas, protestas y discusiones. El árbitro cayó en la trampa y perdió el control de lo que sucedía en la cancha y hasta los técnicos se pelearon, sin embargo Vélez se repuso al empate y las insólitas expulsiones de Heinze y Gianetti y obtuvo un gran triunfo.

El lunes en el Amalfitani deberá dar otra muestra, pero esta vez será la inteligencia para controlar un partido en el que está en ventaja. Vélez siempre intenta ir por la victoria, pero esta vez puede ser menos intenso en la búsqueda y jugar con la desesperación de Lanús. Al mismo tiempo no debe caer en la tentación de refugiarse muy cerca del arco propio porque es algo que no le sale naturalmente y suele ser contraproducente.

Si bien la juventud es una característica que tiene el plantel velezano, también lo es que la mayoría ya cuenta con un mínimo de dos temporadas en Primera en las cuales pelearon una permanencia y la vuelta a los torneos internacionales. El lunes tendrán un nuevo desafío, el cual tiene que servir como preparación para lo que será la Copa Sudamericana del año que viene y mientras tanto seguir ilusionados con este presente.

Alejandro Germino

@alegermino