UNA GRAN DIFERENCIA

UNA GRAN DIFERENCIA

No se cómo se habrán ido ustedes de nuestro hermoso Amalfitani el lunes por la noche, pero yo me fui muy enojada y con bronca. Cuando el árbitro marcó el final, miré al cielo, se me llenaron los ojos de lágrimas, respiré hondo y no hice más que agradecer el habernos quedado en primera.

Sin embargo, me quedó una sensación de ira, rabia, me fui a mi casa enojada e intranquila, porque si bien muchas veces en el primer tiempo pasó que el rival, como diría mi viejo, “entró como pancho por su casa”, considero que Vélez generó varias oportunidades para convertir y tuvo todo medianamente controlado.

Empezó el segundo tiempo y sentí que los jugadores eran otros. No eran los mismos 11 que salieron al campo de juego en el primer tiempo. No tenían reacción, y el rival hizo de todo para poder empatarlo. Y hasta pudieron hacer más que eso.

Como bien dice el título, fue abismal la diferencia que hubo en Vélez entre un tiempo y otro, y hasta lo dijo Gabriel Heinze en la conferencia de prensa, “el del primer tiempo es el Vélez que yo quiero”. Si, el que todos queremos, Gabriel, lástima que el partido dura 90…

Pero no, no me quejo, y me saco por un momento la camiseta y dejo el fanatismo de lado poniéndome en un lugar más objetivo y sí, era obvio que iba a pasar, estaba cantadísimo que nos iban a dar vuelta el partido. Y esa es mi bronca. ¿Por qué? Si tranquilamente podríamos haber aguantado y hasta ampliar la ventaja… ¿por qué tenemos que conformarnos con un empate? Igual destaco y agradezco el ese resultado, porque de la manera en la que jugamos ese segundo tiempo, no lo merecíamos.

Me queda la bronca de tener que decir “bueno, por lo menos empatamos” luego de remontar un 2-1, aunque a la vez es contradictorio, porque no merecíamos el empate… por lo menos por lo que se vio en la primera parte del encuentro.

Queda esa sensación de “podríamos habernos quedado con los tres puntos y no lo hicimos, o no pudimos”… Pero se terminó, da bronca pero acá culminó el campeonato para nosotros. Permanecemos en primera y, de ahora en más, cada punto que obtengamos va a ser considerado para el promedio del campeonato siguiente.

Mi mayor deseo es que cada vez nos consolidemos más, que a pesar del cansancio que exista en el segundo tiempo, se mantenga una regularidad y que se pueda sostener y por qué no hasta ampliar la ventaja en los partidos. No quiero quedarme más con el sentimiento de impotencia y salir de la cancha pensando en que podríamos habernos quedado con los tres puntos, festejando un empate… cada punto sirve y es importante, pero no quiero que sigamos perdiendo puntos como si nada…

Se cierra un nuevo capítulo de este libro lleno de emociones. Ahora hay que escribir un nuevo apartado. Mismos personajes, mismo lugar, misma historia… pero sabemos que este capítulo va a ser el más importante y quizás, si todo se nos da, el último de todos… No sabemos qué va a pasar en esta parte de la historia, pero todos deseamos un mismo final, ¿no? Todos queremos un final feliz para poder festejar y respirar aún más tranquilos de lo que lo hicimos el lunes.

Aylén Nicolini

aylen@somosvelez.com.ar

@AylenNicolini