SIN MOCHILA, PERO CON EL MISMO PESO

SIN MOCHILA, PERO CON EL MISMO PESO

 

Vélez consiguió el primer objetivo del torneo, se aseguró la permanencia por un año más en la primera división. El equipo aún no convence, muestra muchas irregularidades en el funcionamiento y no consigue resultados, gran responsabilidad de haber cumplido el objetivo es de los rivales de turno que mostraron falencias aún peores que las del Fortín.

Uno de los tantos motivos por los cuales Vélez puede estar mostrando esta inestabilidad es la presión de estar en una pelea que le era ajena en la historia reciente. Claramente no es lo mismo la presión de pelear un título que la permanencia y para la gran mayoría esto fue una experiencia nueva. Incluso para aquellos “extranjeros” que ya estuvieron atentos a los promedios lo hicieron en otros equipos, sin la repercusión que genera el Fortín.

“Estamos sufriendo demasiado, quizás a partir de ahora se liberen de esa carga, puedan jugar más tranquilos y con menos equivocaciones” fue el análisis de Gabriel Heinze luego del partido al ser consultado por la posibilidad de ver un mejor nivel del equipo tras sacarse de encima la presión. También comparte el optimismo Santiago Cáseres quien tiene la esperanza de que “ahora que nos salvamos jugaremos sin presión y solo queda mejorar.” Pero quien mantiene el nivel de alerta es el símbolo del plantel, Mauro Zárate sostuvo que “nos permite encarar los partidos más tranquilos. Esperemos que esto sea a favor y no nos relaje, cosa que no creo que pase. Tenemos que ganar todos los encuentros que restan o sacar la mayor cantidad de puntos”.

Vélez cumplió su objetivo a corto (muy corto) plazo. No puede culparse sólo al peso de la lucha por la permanencia los errores individuales de los jugadores ni los planteos errados del entrenador. Sí se puede esperar que trabajando con mayor tranquilidad las cosas se encaminen para lo que resta del torneo y para la próxima temporada.

El Fortín tiene por delante cuatro partidos, más la continuidad del encuentro ante Colón. Temperley, ya descendido; Banfield, lejos de las copas pero aún con chances; San Martín de San Juan, rival directo de cara al próximo torneo; y Argentinos Juniors que junto al Sabalero son los equipos que están con chances concretas de ingresar a la Copa Sudamericana. Vélez depende de sí mismo para revertir la imagen y arrancar la temporada 2018/19 con un poco más de aire. Si bien se pueden afrontar con mayor tranquilidad las últimas fechas, hay que estar consientes que en el futuro cercano puede aparecer la misma mochila.

 

 

Alejandro Germino

ale@somosvelez.com.ar

@alegermino