SIEMPRE SERÁS BIENVENIDO

SIEMPRE SERÁS BIENVENIDO

Emiliano Papa fue homenajeado por Vélez en la previa del partido frente a Arsenal.

Sencillo, humilde, con una gran paz. Un jugador que llegó para quedarse y hacer historia, realmente. Y si bien personalmente siempre creí que estuvo siempre infravalorado por el hincha, la ovación en el momento que Sergio Rapisarda y Diego Gonzalez le entregaron una placa con la camiseta y el dorsal número 3, me hicieron dar cuenta que estaba equivocado.

Emiliano Ramiro llegó a Vélez en 2006 desde Rosario Central, club en el que debutó en 2002. Su primer paso por Vélez no fue el esperado; volvió a préstamo al Canalla donde se asentó en el equipo que finalmente se salvaría de la promoción. Tan importante fue Papa que quisieron renegociar su pase con Vélez, que pretendía U$S 1.300.000, cosa que Central no aceptó. Se quedó en el Fortín para pelearla con Hugo Tocalli y el resto fue historia. Con Ricardo Gareca como DT, se convirtió en pilar esencial de esa defensa que solamente alternaba un defensor central junto a Fabián Cubero y Sebastián Domínguez. Conquistó el Clausura 2009 y 2011, la Primera División 2012/13 -donde quedó marcada su huella por el pase previo a Pratto– y la Supercopa Argentina 2013.

En 2015 se marchó a Independiente dejando no solo un recuerdo imborrable sino la vara muy alta hasta el presente. Mariano Bíttolo, Eric Jerez, Fausto Grillo, Maximiliano Caire y Damián Pérez han sido algunos de los que han ocupado su puesto hasta la aparición de dos jugadores quienes precisamente no eran marcadores de punta izquierdos: Braian Cufré (mediocampista) y Francisco Ortega (wing izquierdo). Aún así, y con todo el respeto hacia ellos, no han podido igualar a Emiliano quien se despidió de Vélez con 311 partidos -el décimo en la historia del Fortín– y 9 goles.

Gracias por tanto, Papita. Vélez siempre será tu casa y ojalá pronto, cuando decidas colgar los botines, te tengamos en el club para seguir ayudando y haciendo legado.

 

 

Ramiro Boz

@ramiroboz