SE GANÓ EL RESPETO DE TODOS

¿Era la oportunidad? Si, la mejor y la que quizás todos esperábamos, pero no se dio, no se pudo. Y el resultado no debe opacar lo que hizo el equipo en el día de ayer, aunque duela. Porque el que propuso siempre fue Vélez, el Vélez de Heinze que se planta en todas la canchas sin importar los rivales. Ese equipo que por tercera vez en lo que va del año hizo al equipo del poder un equipo de barrio, un equipo de ascenso me animaría a decir. 

Vélez al igual que en los partidos de Copa Superliga, anuló a Boca, ese Boca que vino al Amalfitani a cerrarse atrás y buscar el famoso “puntito” secundado por un espantoso arbitraje de Patricio Loustau. 

A Vélez le sigue faltando esa puntada final, y por momentos se torna en un “equipo medialuna” (traslada la pelota por todo el frente de ataque de un lado a otro) sin profundidad y en eso a entender de quien escribe, es en lo que debe trabajar Gabriel Heinze y su cuerpo técnico. 

Si de algo no se puede dudar en todo lo que va de esta Superliga, es que Vélez se ganó un respeto por parte de los rivales y están como ejemplo estos últimos 3 partidos por citar algunos, en donde los rivales prácticamente dejan de lado el ataque y salen a cuidarse atrás (lo cual es aceptable) y buscar alguna contra. 

Vélez dejó pasar una chance inmejorable de arrimarse a la punta nuevamente, está claro que si queres pelear el campeonato la pelota tiene que entrar y es lo que está faltando (3er partido consecutivo 0-0). Ahora se vendrá un párate por fecha FIFA, el cual Gabriel Heinze y sus muchachos deberán afilar la puntería. 

Gianluca Schinca

@SchincaGianluca