QUE SE HAGA COSTUMBRE

QUE SE HAGA COSTUMBRE 

Siete meses tuvieron que pasar para que Vélez vuelva a hilar dos victorias seguidas en el torneo local. La última vez que esto sucedió, tenemos que remontarnos a fines de agosto y principios de septiembre, fue en el inicio de este certámen bajo el mando de Omar De Felippe. En aquella ocasión, el Fortín venció a Tigre por 3-0 trayéndose tres puntos importantísimos de Victoria con dos tantos de Romero y Andrada. Luego, en el segundo partido, derrotó 2-0 a Atlético Tucumán en Liniers, en lo que fue otra gran noche de Maximiliano Romero convirtiendo otro doblete. Cabe destacar que en medio de esos dos triunfos, también se le ganó a Aldosivi por los 16avos de Copa Argentina, con gol de Federico Andrada.

Ayer la historia sobre victorias consecutivas volvió a repetirse. Luego del triunfo 4-2 ante Temperley en condición de visitante, Vélez sumó tres puntos fundamentales contra Banfield en lo que fue uno de los mejores partidos de la era Heinze, neutralizando con autoridad a un rival complicado, dominando la pelota y las acciones del partido.

Ésta es la regularidad que el Fortín necesitaba desde hace un tiempo. Si bien la identidad de juego se veía desde unos cuantos partidos, los resultados no se daban por equivocaciones propias y no porque el rival las provoque. De a poco, el equipo va encontrando ese equilibrio entre salir a ganar y saber defender el resultado.
Quedan tres partidos los cuales son difíciles pero no imposibles de volver a sumar de a tres: San Martin en San Juan, los 68’ que faltan contra Colón y recibir a Argentinos Juniors. Vélez necesita imperiosamente que ganar sea una costumbre para empezar a despejar los fantasmas, generar confianza y aspirar a cosas más importantes que demanda la historia del club.

 

Axel Civetta
Axel@somosvelez.com.ar
@axeelcavs