¿QUE CAMBIÓ?

La victoria del pasado sábado ante Atlético Tucumán dejó varios aspectos positivos en cuanto a rendimiento colectivo, mejoró el rendimiento individual de jugadores que lo habían perdido y por sobre todas las cosas el clima y las sensaciones del hincha, lo cual se vivió una verdadera fiesta.

Vélez cambió la cara y dio una muestra de carácter como debía ser, en su casa, ante su gente y en un partido clave por la lucha al ingreso a copas internacionales.

El equipo de Heinze volvía al Amalfitani luego de las duras derrotas ante Tigre y Real Pilar (Copa Argentina) y el empate sin sabor en la Paternal ante Argentinos. Todo era una incógnita ¿Como iba a responder el equipo? ¿Heinze? ¿La gente? Y una cosa fue llamando a la otra. Era entendible el enojo de algunos sobre el andar del equipo y la dura derrota que había propinado la eliminación de Copa Argentina, quizás el enojo era por el bajo rendimiento de algunos jugadores sumado al colectivo que venía mostrando el Fortín y lógicamente se veía en los resultados.

Pero el sábado cambio todo. Vélez, el equipo, Heinze y la gente jugaron un partido como una verdadera final ante un rival durísimo, y los jugadores contagiaron desde adentro hacia afuera y dejaron atrás todo tipo de dudas y críticas que habían aparecido días atrás para vivir verdaderamente una fiesta como termino el Amalfitani con el famoso “Porque los jugadores me van a demostrar”.

Sin lugar a dudas una tarde ideal. ¡Vamos Vélez!

Gianluca Schinca

@SchincaGianluca

Foto: Vélez