“NOS ARRUINARON EL DÍA”

“NOS ARRUINARON EL DÍA”

 

En otras palabras, ese fue el grito de guerra del público sabalero y el sinsabor que nos dejó lo ocurrido el sábado en la provincia de Santa Fe. Nuevamente la impunidad de los inadaptados de siempre la pagan los hinchas genuinos, el fútbol y hasta los periodistas.

En la previa del partido ya se percibía un clima raro. En la platea preferencial de Colón se notaban varias ausencias y entre los plateístas corría un murmullo desalentador: “Hay quilombo con la hinchada por eso todavía no entraron. No les habrán dado guita”, comentaban entre ellos como una premisa de lo que iba a suceder.

Las tres bombas de estruendo que explotaron cerca de César Rigamonti confirmaron ese rumor: La hinchada de Colón ingresó tarde al estadio con el único objetivo de suspender el partido, enviándole un mensaje claro a los dirigentes sabaleros por no haberles pagado los viajes por Copa Sudamericana y al Mundial. El árbitro, Andrés Merlos, actuó según el reglamento y su consideración de la situación, lo que falló fue el operativo de seguridad que no pudo dar garantías para que el partido continuara pese a la buena voluntad de los futbolistas.

La parcialidad de Colón repudió los hechos y se retiraron insultando tanto a su barrabrava como a la policía, acusándolos de haberles “arruinado el día”. Además, aplaudieron a Rigamonti cuando se retiraba a los vestuarios, en un gesto para destacar y que deja en vista que aún quedan hinchas genuinos que quieren ver a su equipo y disfrutar del evento deportivo.

Son estos verdaderos hinchas los primeros en ser perjudicados, los que van a la cancha con la intención de pasar el día en familia viendo al equipo de sus amores. También nos vemos afectados nosotros, los periodistas y en especial los partidarios, que hacemos kilómetros y kilómetros para cubrir a Vélez poniendo tiempo y dinero por amor a la V azulada.

El mundo del fútbol ya se cansó de que ocurran este tipo de situaciones y que se resuelva con suspensiones a los equipos o quita de puntos. Se reiteran los pedidos a quienes se encargan de la seguridad para que tomen cartas en el asunto de una buena vez y eviten el ingreso de los violentos a los estadios, en vez de detenerse a ver si un hincha presenta en un cacheo un encendedor o un cargador de celular. Si no se abarca esta problemática desde su núcleo, seguiremos viviendo estos episodios y a la par involucionando como sociedad.

 

Juan Manuel Meza Coronel

jmanuel@somosvelez.com.ar

@MezaJM12