NO LEVANTA

Vélez volvió a dejar una imagen poco convincente en la tarde noche de Banfield. 

El equipo de Heinze se convirtió un equipo predecible, no lastima, no genera situaciones claras de gol y al parecer los rivales le agarraron la mano a lo que propone. Tiene la pelota en gran parte del juego, y por varios momentos del partido le cuesta encontrar esa profundidad que desencadene en una situación de gol o en un mano a mano de los delanteros con el arquero rival. Al equipo le cuesta sacarse un hombre rival de encima y es bajísimo y preocupante a esta altura el rendimiento de los extremos como Janson y Bouzat, sumado a un desconocido y también preocupante Thiago Almada, que lejos está de ser aquel joven que nos encanto con sus gambetas y remates de media distancia en gran parte de la Superliga pasada. 

Banfield manejó el partido a su manera. El equipo de Falcioni le cedió la tenencia de la pelota a Vélez, y con un Urzi y Lenis en un nivel muy alto complicó a los laterales de Fortineros dejándolos muy expuestos en la marca y retroceso, sumado a un nivel superlativo de Jesús Datolo manejando el mediocampo como pez en el agua, volviendo completamente locos a Galdames -de un partido para el olvido- y Gago

Vélez carece y padece de la falta de gol, y Heinze parece no encontrarle la mano a esta altura, el equipo van 370 minutos que no mete la pelota sobre los tres palos y el entrenador se adjudica de la frase “solo nos falta el gol”, claro Gabriel, lo más importante de este deporte. 

Es preocupante lo de Vélez, porque a entender de quien escribe no hay nada para rescatar del partido en el sur de gran Buenos Aires, y sin lugar a dudas lo considero uno de los peores partidos desde que el oriundo de Crespo, Entre Ríos se calzó el buzo de DT allá por diciembre del 2017 y a esta altura del baile, parece haberse despedido de la lucha por el campeonato.

 

Gianluca Schinca

@SchincaGianluca