LLEGÓ EL DÍA

LLEGO EL DÍA

Aún recuerdo ese miércoles por la noche en la casa de tía por los cortes de luz que azotaban por el calor de la época. Pasó mucho tiempo, muchos años, pero ese gol de Colazo sigue en mi cabeza, al igual que la camiseta con el parche redondo en la manga de los 105 años. No es que no puedo olvidar el partido, al contrario, lo quiero recordar por el simple hecho de que a partir de allí todo fue distinto.

Fueron años duros, inimaginables para el hincha de Vélez. Y hasta te digo que para mi generación aún más, porque nos acostumbramos a ver al Fortín campeón de todo, año tras año. Resultados sorpresivos, ir a la cancha únicamente por amor al club, llantos en la rampa a la salida de la popular, el descanso de los amigos que gozaban con vernos mal.

Las cosas se fueron acomodando. Hoy volvimos a un lugar del que nunca nos tendríamos que haber ido. Y si bien hoy no puedo pedirte que lo pienses mientras subíamos las escaleras del Amalfitani, te voy a pedir que hagas memoria un ratito atrás viendolo por la TV.

Cada pasito más, es uno menos para volver a ver al Velez que conocemos, del que nos sentimos orgullosos. Volvimos a la Copa Libertadores. Capaz lo puedas entender…