LA FIGURA VS RACING: PABLO GALDAMES

El chileno fue lo mejor de Vélez en el primer tiempo y como el resto de sus compañeros, bajó el nivel en el segundo.

​Claramente el empate de Vélez dejó un gusto muy amargo. Irse con la victoria en el bolsillo al descanso ante el último campeón y terminar el partido de esta manera, duele. También, es un buen ejercicio para ver donde están falencias del equipo y quienes o qué cosas fuerzan a no poder terminar de cerrar los resultados, como a su vez, observar a jugadores que empiezan a sumar minutos desde el arranque y cumplen muy bien, como por ejemplo, Pablo Galdames.

​El chileno llegó exactamente hace un año al club y no pudo todavía afianzarse en el primer equipo. No es por él, claramente el nivel de Nicolás Domínguez es excepcional y otorga muchas más cosas que él a nivel juego y transiciones defensa/ataque. Sin embargo cuando entra, cumple muy bien y le llegó una gran oportunidad para demostrar. En un análisis general, Galdames fue la figura del empate del Fortín ante La Academia por todo lo que significó el primer tiempo, donde se explayaron -a mi criterio- como nunca los conceptos de la identidad de juego de Gabriel Heinze. El 27 se ocupó de liderar la presión alta desde mitad de cancha del equipo, manejó los hilos del mediocampo y fue la pieza clave para triangular con las constantes subidas de Braian Cufré y de Thiago Almada por izquierda, y cuando le tocó recostarse por la derecha con Tomás Guidara (otra de las figuras) y Agustín Bouzat.

​Ya en el segundo tiempo, al igual que el resto de sus compañeros, salió a la cancha a ver qué pasaba. Y pasó lo evidente. Vélez nunca supo volver a lo que había hecho antes de ir al descanso y jamás llegó a hacer una seguidilla de pases que generara peligro y que al menos, aguante un poco el ritmo de un partido que ya estaba liquidado.

 

Los números

Ramiro Boz

@ramiroboz