JUGAR COMO HINCHA

JUGAR COMO HINCHA

El reclamo de la tribuna en momentos de crisis es casi unánime. Aparece la desesperación por sumar puntos, se pide a los jugadores que “pongan huevos”, que “ganen como sea”, que “jueguen como hinchas”. ¿Qué implica “jugar como hinchas”? Hacer todas las locuras e irracionalidades que el hincha hace pero dentro de la cancha. Una de esas locuras, es pedirles a sus jugadores que hagan locuras.
Mauro Zárate siempre demostró su amor por Vélez. Por herencia familiar es parte de club desde muy chico y desde su debut en primera ha mostrado un compromiso con la institución como pocas veces hemos visto en el fútbol argentino. “No me agradezcan, yo tenía que estar acá” fue una de las frases que dijo en su retorno, mientras cantaba y sonreía a los más de cinco mil fortineros que fueron a darle la bienvenida al Amalfitani.
Se perdió el primer partido del año, contra Defensa y Justicia, porque no llegó el transfer por lo que volvió a ponerse la camiseta que ama en la derrota ante Chacarita y su regreso oficial a su casa tampoco fue el esperado, caída ante Patronato. Después llegaría el empate en Córdoba, con un gol suyo, el festejo alocado tras la victoria ante River, su vuelta al gol de local con el bombazo a Estudiantes, su eterna paternidad contra San Lorenzo y el cierre ante Argentinos también tuvo un gol suyo. ¿Jugó como hincha Mauro? Puede ser, porque intentó de más, arriesgó hasta lesionarse con Temperley y no se cuidó hasta que el objetivo no estaba cumplido. Como cualquier hincha que hace la locura más extrema con tal de estar ahí, dándole una mano al club que ama. Pero además de hincha, Zárate fue un profesional extraordinario. Jugó de enganche, de doble cinco, de nueve. Gambeteó, asistió, fue goleador y también marcó, presionó y se raspó para recuperar la pelota. Habló con los árbitros, con los chicos, con el técnico y se puso el equipo al hombro en el peor momento del club en los últimos 80 años.
La mayor muestra de profesionalismo fue tras ser reemplazado en el partido con Racing, cuando se trató de instalar una pelea entre él y el cuerpo técnico. Se le adjudicó una frase que él jamás dijo ni diría, pero que es real. Sin embargo, Mauro desactivó cualquier intento de conflicto y tiró para el mismo lado que tiró todo Vélez. Él fue la bandera que llevó el #TodosJuntos de un simple hashtag a una filosofía, y así se cumplió el objetivo.
Mauro Zárate cumplió su promesa de volver a dar una mano, pero hizo mucho más que eso. Hizo lo que todos los hinchas esperan de sus jugadores: fútbol, sacrificio y compromiso. Adentro y afuera de la cancha. Mauro demostró que “jugar como hinchas” es mucho más que hacer locuras.

Alejandro Germino
ale@somosvelez.com.ar
@alegermino