EMPEZÓ A SER DECISIVO

Vélez logró demostrar una imágen que aún no nos tenía acostumbrados. El Fortín fue contundente e ilusiona ¿en las dos copas?

Si hay un defecto que podríamos marcar sobre el desempeño de Vélez desde la llegada de Gabriel Heinze, fue que le costó mucho superar los partidos decisivos o contra rivales superiores en cuanto a jerarquía y/o en la tabla de posiciones. Apenas ganó un encuentro ante los denominados “grandes” y cayó derrotado ante Defensa y Justicia, también quedó eliminado en la primera fase de la Copa Argentina ante dos equipos muy inferiores en nivel.

Sin su característico juego en ninguno de los dos partidos de la serie, Vélez pasó cómodamente por su eficacia a la hora de convertir en los tramos de los encuentros. En La Fortaleza golpeó fuerte y en el José Amalfitani -con un hombre menos- supo liquidar la serie en un tiempo y mantener el resultado en los restantes 45 minutos. ¿Qué tiene de importante esto? Si bien no se sabe qué pasará con El Gringo ni con el resto del plantel, hoy podríamos resaltar la forma con la que el Fortín puede encarar la Copa Sudamericana 2020, la cual tendrá el mismo formato de ida y vuelta. A su vez los rivales seguramente no sean más que un equipo como Lanús, que desde la vuelta de Zubeldía y Sand supo acomodarse a lo cotidiano del conjunto Granate en los últimos años.

Queda claro que el próximo partido es ante Boca y que obviamente la serie tiene como favorito al rival por su jerarquía de plantel, pero analizando los Octavos de Final, el equipo de Heinze dejó un gran imágen de cara a lo que viene.

 

Ramiro Boz

@ramiroboz

Foto: Vélez.