EL QUE NO LLORA, MAMA

EL QUE NO LLORA, MAMA

 

Al revés del viejo dicho, Vélez no necesitó protestar para ganar el sábado. Mucho se habló en la previa del encuentro de la cuestión arbitral por los fallos que perjudicaron a River la fecha anterior y la sabida relación que tiene la cúpula de AFA con Boca y con el poder político.

El hincha estaba “con la guardia en alto” como dijo Gallardo que debía estar River. A minutos de iniciado el partido, Bouzat es derribado en el área Millonaria y el gesto de Mauro Vigliano fue “siga siga”. Con el correr de los minutos el clima se fue caldeando, en esos pequeños fallos divididos casi siempre el tiro libre fue para el visitante.

Mauro Zárate sufrió reiteradas faltas y Zucullini apenas fue amonestado después de que Robertone viera la amarilla, porque ya era insostenible. Sobre el final del primer tiempo el ex Racing choca fuerte con Nico Domínguez, pero Vigliano ni siquiera vio falta. Tan merecida era la roja que Gallardo lo sacó en el entretiempo sabiendo que estaba jugando de regalo.

Una nueva falta fue ignorada en el segundo tiempo. Centímetros afuera del área de River, Pinola hizo trastabillar a Vargas sin siquiera intentar recuperar la pelota, mientras todo Vélez pedía penal para el juez no fue nada. La expulsión de Enzo Pérez fue tan clara que no sólo no se discutió, sino que el propio jugador le pidió disculpas a sus compañeros.

Vélez, en especial Heinze en la conferencia semanal, le restó importancia al tema. Se pensó exclusivamente en el fútbol y así se ganó, con fútbol. Ni de guapo, ni de trampa, ni con llanto. Como marca la historia “aunque el periodismo no lo haya aceptado.”

 

Alejandro Germino

ale@somosvelez.com.ar

@alegermino