EL ORGULO DE DECIR QUE SOMOS VÉLEZ

¿Cuántas veces habremos escuchado y dicho la frase «si quieren salir campeón siempre haganse de Boca o River»?

Incontables, porque es una realidad. Lamentablemente, no podemos tener la posibilidad de ver consagrarse a nuestro equipo todos los años. Eso sí, molestamos. Molesta ver a un equipo de barrio que supo tener al mundo arrodillado a sus pies estar siempre ahí, no solo peleando un campeonato o quitando sueños ajenos a costa nuestra, sino también en todos los ámbitos de la vida. Porque es así, Somos Vélez.

Desde Liniers, Villa Luro y Versailles; pasando por Monte Castro, Devoto y Villa Pueyrredon. También en Mataderos, Floresta y Paternal. Nos quedó chico lo porteño y cruzamos General Paz donde Ciudadela, Lomas del Mirador y Ramos Mejía te van a ver cada fin de semana. El único club del país -y si me apurás del mundo- que tiene dos tipos de conjunto de colores en su estatuto, porque no nos olvidamos de nuestras raíces. Ese que es para muchos la esencia de su familia, el motivo de muchas amistades, encuentros de asados y hasta amores. Ese sentimiento de ver a otro caminando por la playa, calle o hasta dentro de un local y decirle «vamos Vélez eh» y que el otro responda lo mismo con una sonrisa.

Si mi papá hubiese sido de otro cuadro, o no le hubiese gustado el fútbol y tuviese que elegir un club, volvería a elegir a Vélez. Su esencia, valores como club social y deportivo, paladar de juego y tipos de hincha me hacen ser quien soy, y creo que nos pasa a todos. Nos diferencian de cualquier otra cosa, esa V azulada es nuestra bandera como personas en muchos sentidos y nos hace inflar el pecho diciendo que somos eso, Somos Vélez.

Ramiro Boz

@ramiroboz