DE GASTÓN Y GALERA

Corría junio de 2018 y los tiempos en Vélez no eran los mejores. Una reciente eliminación de Copa Argentina, la salida de jugadores importantes y la falta de refuerzos era algo que preocupaba a Gabriel Heinze a días de iniciar una nueva Superliga.

El primer apuntado por “El Gringo” en ese entonces fue Gastón Giménez a quien ya había tenido en su paso por Godoy Cruz. Para el mundo Vélez fue una sorpresa (me incluyo) porque el formoseño venía de un paso no tan Bueno por Estudiantes de la Plata, y las referencias que venían desde 1 y 57 no eran las mejores.

Pero con el tiempo “El Tonga” logró demostrar para que venía a Liniers y con el correr de los partidos logró consolidarse en el equipo y ser eje fundamental de esta temporada.

En unos primeros seis meses extraordinarios logró afianzarse en el mediocampo juntos a Nicolás Domínguez y juntos lograron ser la base de este Vélez con su recuperación y pase al instante, incluido el ser siempre salida del fondo del “Fortín” metiendose entre los centrales a buscar el balón siendo así salida para Vélez.

Lírico y con mucha clase como pocos jugadores del fútbol argentino, El Tonga nos deleitaba con sus rabonas, sombreritos y la sencillez de salir en jugadas de aprietos. Sus buenas actuaciones en Vélez lograron la convocatoria de Giménez a la selección Argentina en noviembre de 2018, para así cerrar un gran año.

El gran cierre de año le permitió este año seguir sumando confianza y ante las ausencias de Gastón Díaz y Fabian Cubero, le significó agarrar la cinta de capitán en los primeros partidos del año.

Si bien este año le ha tocado ir alternando su posición y Heinze en partidos lo ubicó de libero entre Laso y Gianetti, Giménez siempre ha estado a la altura de lo que necesitaba el técnico. Convirtiéndose así con su clase, experiencia y calidad en un jugador fundamental en este Velez de Heinze, que sin lugar a dudas sumó otro acierto.

Gianluca Schinca
@SchincaGianluca
Foto: Vélez