“COMETEMOS POCOS ERRORES Y LOS PAGAMOS MUY CARO”

“COMETEMOS POCOS ERRORES Y LOS PAGAMOS MUY CARO”

La frase de Gabriel Heinze en conferencia hace referencia a un tema que afecta a Vélez hace mucho tiempo, pero que en este 2018 se ha profundizado.
El empate ante Estudiantes puso en evidencia, una vez más, este defecto que tiene el Fortín y que le está costando muchos puntos valiosos. Muchas veces uno puede entender el error cuando es provocado por el rival pero, usando términos tenísticos, Vélez tiene un número muy alto de errores no forzados y muchos de ellos se repiten de una fecha a la siguiente.
La pelota parada en contra es algo que se sufre y que el cambio de técnicos y de centrales no soluciona. Heinze eligió muchas veces defender en zona pero no resultó, cambió contra Estudiantes que tiene una fortaleza área especial pero tampoco resultó. Sumado a la fragilidad defensiva, a los errores de los arqueros al salir o quedarse (sucede con Rigamonti como sucedía con Aguerre), está la ingenuidad de cometer faltas innecesarias en el primer cuarto de la cancha que le permite al rival atacar por esta vía.
Otra de las fallas más comunes, en especial desde la llegada de Heinze, es defender mal en ataque. El estilo ofensivo y de presión alta que propone el técnico rosarino hace que la defensa quede mano a mano y ante una salida rápida del rival los centrales quedan expuestos como ocurrió ante Estudiantes.
Esto puede interpretarse como una apuesta o un riesgo que el entrenador decide correr por “cuestión de gustos” como dice él, pero ¿tiene los intérpretes apropiados para correr este riesgo? ¿Será cuestión de tiempo a que los jugadores se acostumbren al estilo de juego? La respuesta al primer interrogante parece sencilla de responder y es que Vélez no tiene centrales rápidos y fuertes en el mano a mano para jugar mano a mano. En cuanto al tiempo, siempre es escaso en el fútbol argentino y más aún en la situación que está el Fortín.
Aprovechar al máximo los errores del rival es una virtud. La realidad marca también que hay errores tan groseros que es difícil no aprovecharlos, y allí es donde cae Vélez. El equipo de Heinze parece haber entendido el funcionamiento ofensivo, con posesión y amplitud para llegar al arco rival. Ante Estudiantes las individualidades también hicieron los suyo para remontar una situación muy adversa, pero deberá trabajarse mucho para cometer menos errores defensivos o, en todo caso, que esos pocos errores no sean tan groseros.

Alejandro Germino
ale@somosvelez.com.ar
@alegermino