ASÍ JUEGA EL RIVAL

Vélez recibe el sábado al actual campeón de la Superliga en un encuentro al que ni el Fortín ni la Academia llegan de la mejor manera.

Racing tuvo un mercado de pases intenso, en el cual hasta se dudó de la continuidad de su técnico Eduardo Coudet. Finalmente el conjunto de Avellaneda tuvo un recambio importante, especialmente en la mitad de la cancha, pero por lo demostrado en el inicio de la nueva temporada poco modificó su estilo en comparación al que lo llevó al título.

En las primeras dos presentaciones Racing tuvo el mismo problema: falta de contundencia. Tanto en el partido por Copa Argentina ante Boca Unidos como en el encuentro contra Unión de Santa Fe, los dirigidos por Coudet crearon un gran número de situaciones de gol pero fallaron en la definición. Incluso ante el Tatengue se lo notó incómodo al equipo con la línea de cinco defensores que planteó Madelón, cubriendo bien las bandas de los ataques de Solari por derecha y Matías Rojas, ex Defensa y Justicia que llegó este invierno, por izquierda. Justamente el juego por las bandas con laterales que se proyectan permanentemente fue una de las mayores virtudes que tuvo Racing el torneo pasado, junto a la capacidad goleadora de sus delanteros: Lisandro López, Cvitanich y Cristaldo, cosas que en estos dos partidos no pudieron demostrar.

En cuanto a las debilidades, poco hicieron los rivales que tuvo para sacarlas a la luz. Al igual que Vélez, sufre en el retroceso y tiene problemas para marcar cuando ataque. Es un equipo al que se lo puede encontrar mal parado si el contra ataque es preciso. Otra flaqueza puede estar en la dupla central, que no llega de la mejor manera físicamente y en el arquero que tanto en la Copa América como en estos dos partidos ha mostrado errores que el torneo pasado no tenía, en especial en la salida.

Racing es un equipo intenso, que busca atacar rápido aprovechando los espacios que Vélez puede dejar (como le pasó la semana pasada en Córdoba) y no necesita la posesión de la pelota para hacer daño, algo que el Fortín ya sufrió el torneo pasado en Avellaneda. El equipo de Heinze deberá aprovechar el recambio y el mal momento del rival para sumar una victoria que mantenga la ilusión que arrastra el hincha.

Alejandro Germino

@alegermino