ASÍ JUEGA EL RIVAL

Lanús llega al estadio Amalfitani en plena remontada y con serias chances de clasificar también a la Copa Sudamericana. Luego de un pésimo arranque, en el que sacó tres puntos en siete fechas y se veía comprometido con el descenso, de octubre a esta fecha apenas perdió tres encuentros y encontró, de la mano de Zubeldía, un funcionamiento destacable.

Es sabido que lo mejor de Lanús está en sus experimentados delanteros y en la calidad individual que tanto Sand como Acosta tienen. Un paso detrás de ellos aparece la figura de Marcelino Moreno, un joven que puede jugar de delantero o media punta y que viene de marcar su primer gol en primera división. Al ser Sand el único referente de área, es lógico imaginar que Vélez mantendrá la dupla central con Gianetti y Abram o Laso, en vez de retrasar a Giménez para armar una línea de tres defensores.

El Granate juega habitualmente con tres defensores, o cinco según la ocasión, más allá de la formación del rival. Las proyecciones de Gómez y Pasquini por derecha e izquierda respectivamente, pueden ser una de las claves del partido con el retroceso de Bouzat y quien reemplace a Vargas o ganando sus espaldas. Como siempre, otra de las claves del encuentro estará en la capacidad que tenga Vélez de sostener la pelota. Al igual que el equipo de Heinze, Lanús valora la posesión y es a partir de la tenencia cómo genera peligro. Pero la velocidad de Lautaro Acosta y de Moreno también lo hacen un equipo peligroso sin balón y con espacio.

La última fecha tiene mucho más en juego de lo que parece. Asegurar el codiciado sexto puesto le permitirá al Fortín no sólo evitar una instancia de la Copa de la Superliga, sino también las dos semanas de descanso previo a la vuelta a una competición que le puede permitir lo que no logró en el torneo, jugar la Copa Libertadores. Para esto deberá vencer a un equipo difícil y con el cual tiene muchas semejanzas.

Alejandro Germino

@alegermino