¿ZÁRATE 2.0?

¿ZÁRATE 2.0?

Mauro Zárate volvió a vestir la camiseta de Vélez después de 3 años y medio pero lejos estuvo de ser el regreso soñado. La posición en la cancha, las opciones que le da al director técnico, cómo rodearlo para que rinda mejor y la responsabilidad que tiene hoy en día como referente.

Recibe Mauro parado en la izquierda del ataque, casi entrando al área. Arranca en velocidad para adentro y le saca un metro al defensor. Vuelve a meter la pausa y su pobre marcador lo debe estar odiando. Nuevamente engancha para su derecha y mete un remate al ángulo izquierdo del arquero de Newell´s, que inútilmente intenta hacer algo. Golazo made in Haedo en plena Copa Libertadores, con el sello de los Zárate. Tenía Mauro en aquel entonces 19 pícaros años. Mejor vayamos más cerca en el tiempo…

Mayo de 2014. 27 años para el hijo pródigo. El día del triunfo que (no) depositó a Vélez en la copa 2015. Perfecta diagonal desde la izquierda del área al centro y gran pase de Héctor Canteros. Mauro ni siquiera necesita frenar la pelota y tampoco elige patear con la derecha, sino que con la zurda y sin que la bocha toque el césped la coloca en un costado del arco que defendía Torrico.

Si su casa es Vélez, el área rival se convierte inexorablemente en el hogar de sus viejos. Necesita el número 9 estar cerca de ahí. Claro que puede alejarse un poco para construir. De hecho, en este equipo puede ser hasta necesario que se retrase unos metros, pero colectivamente el conjunto de Liniers debe lograr un rendimiento que lo haga recibir a Mauro lo más cerca posible de la zona de confort.

Es evidente que Gabriel Heinze lo imagina jugando detrás del delantero centro, en este caso, Rodrigo Salinas. Pero si uno se toma unos minutos para ver los goles de MZ9 en el Fortín se podrá notar que el 90 porciento de los mismos son bien cerquita del área y en algunos casos en posición del típico 9 que se faja con los centrales. Por lo tanto, si el DT lo considera, podría en cualquier momento devolver a Mauro a su posición natural.

Por la calidad que tiene, Zárate está en condiciones de bajar un poco para armar juego y darle fútbol a este Vélez que necesita puntos. Lo puede hacer y lo va a hacer. Pero una cosa es que se tire atrás unos metros y otra es que, por momentos, comience en posición de doble 5 como sucedió en algún tramo del partido con Chacarita. Para evitar esto es necesario que los jugadores que jueguen por detrás de él logren alcanzarle la pelota sin necesidad de que se aleje tanto de la zona de fuego. Uno de ellos debe ser sí o sí Jesús Méndez. Si bien no fueron muchos aún los minutos que jugó, el ex River y Boca demostró estar en condiciones de ser el cerebro en mitad de cancha. Con su ingreso, Mauro podrá adelantarse un poco más.

El ex delantero de la Lazio hoy tiene una responsabilidad diferente dentro de la cancha y también afuera de la línea de cal. Como referente, junto a Fabián Cubero, Marco Torsiglieri y Méndez, debe colaborar también con la tranquilidad de los más jóvenes. Esto se vio un poco en el encuentro con el Funebrero. Por momentos se lo pudo observar dialogando con alguno de sus compañeros y también con el entrenador, que seguramente intentará ubicarlo mejor para sacarle el mayor jugo posible.

El próximo compromiso es muy importante para empezar a despejar las dudas que se generaron como visitante en San Martín. El José Amalfitani se prepara para recibir nuevamente al último ídolo. El director técnico seguramente buscará que reciba la pelota más arriba. Ahí donde dicen que no hay tiempo, pero a la vez donde más cómodo se siente. En su lugar en el mundo.

 

Guido De Bella

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