Y UN DÍA DIJO BASTA

Su asusencia en la conferencia post derrota con Godoy Cruz fue tal vez un indicio ya que las veces que no habló después de un partido fue siempre luego de victorias donde les cedió el  protagonismo a sus jugadores. 
El Gringo masticó la decisión y pasadas las horas pidió una reunión con los dirigentes pero el encuentro, según cuenta el DT,  se dio sólo con Cavallero por compromisos de los dirigentes. En esa reunión Heinze les iba a comunicar que el lunes dirigira por última vez al Fortín en el partido final de esta Superliga.
Con la noticia en la mano uno puede conjeturar mil motivos, el entrenador marcó era una decisión tomada con absoluta responsabilidad, que era fácil decidirlo por su forma de ver las cosas pero dolorosas de tomar por su sentimiento y luego ante la pregunta del colega Claudio Bona agradeció a Cavallero a Callelo y a Rapisarda pero resaltó «no quiero a empezar a decir las cosas porque todas las sabemos» y luego soltó una frase fuerte que muestra el porque de su renuncia  “No se puede estar tan dispares con gente de los cargos muy importantes”. 
Se va el Gringo después de dos años en los cuales dirigió al Fortín en 70 partidos obteniendo un 53% de efectividad producto de 30 victorias 22 empates y 18 caídas. Lo que los números no siempre reflejan es la buena labor realizada en todo concepto ya que a pesar de un arranque difícil por el complicado momento que vivía el club él logró ponerle su sello al equipo y que tuviera una identidad definida. 
En mi caso personal fui uno de los más críticos con el DT y hoy sostengo las mismas críticas y marcó los errores que observo pero no soy un obtuso que no puede ver la realidad y esa es la de un muy buen DT que seguramente con el tiempo irá puliendo y se convertirá en un gran entrenador con pronto destino europeo. 
Salud Gringo y gracias por devolver a Vélez donde siempre debe estar. 
Juan Pablo Muzzio
@jpmuzzio72