UNA NOCHE PARA LA HISTORIA

UNA NOCHE PARA LA HISTORIA

Mirá que te vi hacer locuras… Pero la de ese día no me la imagine nunca. No es solo que hayas metido 2 goles en el mismo partido. No es solo que el rival fuera Boca. No es solo que el arquero que estaba enfrente era tu villano favorito. Desde ese día ya no tuvieron forma de ignorarte. Ya le habías metido un gol de penal a Yorno y ya habías hecho uno de tiro libre contra Pontiroli. Ya habías hecho que el Mono Burgos pasara un papelón y a codazos te metiste en la historia de este deporte.

Pero aquella vez fue distinto. Ese 16 de junio de 1996 te paraste frente a nosotros,  tomaste la pelota y la acariciaste suave con tu zurda. La pelota pegó en el palo y recorrió toda la línea para que la boca se nos llenara de gol en las tribunas.

Encima, 3 minutos después otra chance desde el punto penal. Nuevamente te paraste frente a tu acérrimo rival y con la mirada le hiciste saber que lo ibas a humillar. Y así fue: le diste fuerte al palo izquierdo del arquero, que a pesar que te adivino la intención, no pudo sacarla. Te tiraste al piso de rodillas, levantaste los brazos y Pandolfi llego a abrazarte pero no fue el primero porque antes habíamos llegado todos nosotros para fundirnos en un abrazo imaginario.

Cuenta la leyenda que desde ese épico momento si te acercás cualquier noche al Amalfitani y haces silencio vas a poder escuchar ese grito que sale tímidamente de adentro tuyo para convertirse en un grito de corazón: ¡Chilavert! ¡Chilavert! ¡Chilavert!

 

 

Juan Pablo Muzzio

juanpablo@somosvelez.com.ar

@jpmuzzio72

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