UN TIGRE ALTO, RUBIO Y GANADOR

UN TIGRE ALTO, RUBIO Y GANADOR

Esta historia comienza hace muchísimos años, Ricardo aun jugaba en Boca y al finalizar un encuentro frente a Vélez en el Amalfitani cambio la camiseta con un jugador de Vélez y mientras se retiraba a los vestuarios, giró y y mirando a los hinchas fortineros le dio un beso a esa camiseta recién canjeada.

Años después y más cerca del retiro tuvo la suerte de poder vestir el manto sagrado por 117 partidos en los cuales marcó 24 goles, algunos como el del empate a Boca en ese 3 a 3 histórico, y esos gritos hicieron que se transformarse en ídolo. Como la suerte es loca, le toco irse en el inicio del  ciclo Bianchi y se perdió la seguidilla infernal de títulos.

Dicen que el tiempo da revancha y a finales de 2008 Vélez lo fue a buscar a Perú para que se hiciera cargo del equipo. Como corresponde a un tipo derecho, pidió tiempo para arreglar su salida y poder asumir en Liniers sin problemas.

En ese primer torneo se corono campeón en la tarde de los miagros, en ese 5 de julio del 2009 en el que hasta el cielo estaba en contra nuestra. De ahí en más la seguidilla fue infernal, vino el título del 2011, el del 2012 y la Superfinal; si a eso le sumas semifinales de Libertadores y dos subcampeonatos locales te acercas a unos números mágicos.

Pero hay algo que es imposible de mensurar y es el don de gente que tiene Ricardo, es la educación de responder siempre un mensaje y  algo que nunca voy a poder olvidar, cuando leyó esa frase que nos conmovió a todos “vos pelea por Vélez que yo peleo por mi vida” se puso a disposición y encabezo hasta una convocatoria en plaza de Mayo.

Es por gestos como este y por otros que conozco de primera mano que Ricardo se merece todo lo bueno que le pueda pasar.

Por mi idolatría sé que va a volver a Vélez y que esta vez y de una vez por todas va a levantar esa casquivana  Libertadores que juguetea con nosotros desde 1994.

Salud Ricardo que sean muchísimos más.

Juan Pablo Muzzio

juanpablo@somosvelez.com.ar

@jpmuzzio72