UN SABOR AMARGO

Con tres cambios en el equipo, el cual uno fue obligatorio debido a la lesión de Gastón Giménez, Vélez no pudo festejar en Santiago del Estero.

Los 11 que formaron parte del equipo titular fueron parejos. Parejos en el sentido de que, en mi consideración, ninguno resaltó con su actuación, todos tuvieron un partido regular, la mayoría jugaron de igual manera; salvo Lautaro Ginnetti quien, como es costumbre, tuvo un gran partido. Es necesario destacar su actuación en la noche santiagueña ya que fue el mejor del conjunto de Liniers y está teniendo buenas actuaciones en esta Superliga.

Asimismo, las actuaciones de Bouzat y Robertone no fueron de las mejores. Ambos tuvieron la posibilidad de convertir y las desperdiciaron; lamentablemente bajaron mucho el nivel. A su vez, Janson, quien considero que tuvo un buen partido, no pudo convertir a pesar de ir al frente y buscar el gol en varias oportunidades.

Vélez viene de dos empates en cero: uno con un equipo que se encuentra de mitad de tabla para abajo y otro con uno casi descendido. Sumado a la derrota ante Defensa y Justicia en el Amalfitani, la cual lamentamos y vamos a seguir lamentando, el Fortín ya regaló muchos puntos que eran necesarios.

Es fundamental que el equipo dirigido por Heinze sume la mayor cantidad de puntos que quedan si es que quiere seguir prendido al campeonato, del cual estamos a cuatro puntos del puntero.

Se viene una nueva fecha en casa, esta vez con uno de los protagonistas del torneo. Como dije antes, si queremos seguir prendidos a esta Superliga, es necesario sumar y, en este caso, sumar ante un equipo como lo es Boca. Es un desafío complicado, sí, pero no imposible.

Quedó un sabor amargo de la noche santiagueña del lunes: Vélez podría haber ganado el encuentro. Pero es momento de recuperarse, levantar cabeza y comenzar a prepararse para el encuentro del domingo por la noche. ¡Arriba Fortín, que aún falta camino por recorrer!

Aylén Nicolini

@AylenNicolini