UN MARADONA FORTINERO POR AVELLANEDA

UN MARADONA FORTINERO POR AVELLANEDA

Seis años ya van a pasar, si seis, que lejos parece quedar aquel año de fiesta, aquel año del CENTENARIO FORTINERO.

Seis años de haber presenciado el gol mas maradoneano que vi y que veré en una cancha. Yo se amigo fortinero que cuando te digo estas dos palabras las conectas de manera automática: “Martinez-Racing”.

Esa mágica tarde de diciembre donde concurrimos a Avellaneda, al Cilindro, para lo que fue una de las mas memoriosas tardes en la historia velezana desde la Tribuna se dio una conexión perfecta, una hermandad entre nosotros y los jugadores donde todo salió perfecto pero como toda tragedia de Sheakespeare tuvo su final con sabor amargo, en nuestro caso por no poder alzarnos con la copa.

Todo era fiesta y a pesar de ciertos riesgos que corrió la defensa del equipo del Tigre Gareca a los 23’ fuimos testigos del gol mas parecido a lo que hizo el Diego en el ’86. El Burrito Martinez tomó la pelota en nuestro campo y con un giro sobre su propio eje se sacó de encima al primero de los jugadores locales, hasta ahí nada fuera de lo normal pero comenzaba a pintarse una de las obras de arte del futbol velezano en la historia. Tras ese primer enganche y eludir al primero de ellos cruzó en diagonal hacia el medio dejando tras de sí a otros dos jugadores académicos y esquivar el primer guadañazo. Avanzó hacia la medialuna encarando por el centro de la misma y, una nueva gambeta ante la salida de uno de los defensores de Racing que también se tiraba a sus pies con la intención de barrer hombre, pelota o ambos. En ese momento nuestras gargantas estaban preparándose para sentir comezón, para sentir esa hermosura que es gritar un gol ¡Y que gol por favor! ¡Que GOLAZO! Unos metros mas y aparecían ante el Maradona de Liniers, ante El Burrito, dos nuevos defensores que buscaban evitar la caída de su arco. Lógicamente, y como ya sabemos, no pudieron y el Burro quedó de frente a Olivera (si, ese bocón hincha del vecino que siempre habló y siempre se vio ridiculizado) y con un amague sutil con su cuerpo inclinado a la derecha y ese arquerito tirándose hacia su izquierda nuestro Burrito la cruzó al segundo palo y se escuchó el estallido, se escuchó ese grito sagrado como le dicen y todos los que estuvimos ahí, los que lo vieron por TV y los que lo escucharon en la radio coincidimos en la sorpresa, el asombro, el orgullo y la emoción. Recuerdo ese partido, recuerdo ese momento y las imágenes pasan a mayor velocidad de la que realmente llevaron.

No creo volver a ver un gol de semejante calidad, de semejante magnitud y con la precisión cirujana para eludir rivales y llegar al gol.

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Para mas coincidencias… El Burro también tuvo sus Valdano y es que El Enano Moralez y el Pelado Silva fueron siempre acompañándolo a su izquierda marcándole el pase y dispuestos a ser ellos quienes nos llenen de gol las gargantas pero Juan Manuel se vistió de Dalí para dibujar una de las obras de arte mas grandiosas de nuestra historia. Creo que si no es el gol mas lindo de la historia de Vélez está seguro en el Top 5 porque siempre alguien dirá que hubo goles mejores pero tengamos en cuenta que mas importantes no quiere decir mejores sino el de Trotta de penal, con rebote incluido frente al Milan, sería el gol mas lindo en estos 106 años de locura velezana.

Gracias Burrito, gracias por llenarme las retinas de fútbol, por hacerme sentir que estaba viendo el gol mas lindo que veré en una cancha y por hacerme participe de uno de los momentos que mas recordaré en una cancha.

Maxi Eze Pardo

maxi@somosvelez.com.ar

@Maxi_Piojo

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