UN FORTINERO EN RUSIA

UN FORTINERO EN RUSIA

Ya en su debut, allá por la tercera fecha del Torneo Clausura 2009, se veía su potencial. Nicolás Otamendi hizo su presentación en la victoria 2 a 1 frente a Tigre, en aquel entonces Ricardo Gareca lo largó a la cancha (tras lesionarse Waldo Ponce) y él aprovechó la oportunidad al máximo. El nacido en Buenos Aires, en el año 1988 (30), se ganó la titularidad y lo hizo de manera indiscutida por lo que restaba del campeonato con vuelta olímpica incluida.

Consagrado como una de las mejores apariciones del semillero fortinero, completó 54 partidos (torneos locales y copas internacionales), convirtiendo un gol (victoria 3 a 1 frente a Arsenal en el Apertura 2009). El Fortín fue el único equipo argentino en el que jugo y donde consiguió que Diego Armando Maradona, DT del seleccionado argentino en ese entonces, lo incluyera en las eliminatorias y luego en el Mundial de Sudáfrica 2010. Con su nivel y la vidriera que proporciona jugar un mundial, su emigración al fútbol europeo parecía una obviedad. El Porto, luego de la disputa de varios equipos, pagó 4 millones de euros por el 50% del pase y meses después depositaron otros 4 millones por el 50% restante.

Llegado el 2014, el nacido en Pacheco fue el objetivo del Valencia y a cambio de 12 millones de euros paso a formar parte de las filas del equipo español, quienes decidieron cederlo al Atlético Mineiro (Brasil). Solo lo hizo por un año ya que el Manchester City decidió abonar la impactante cifra de 45 millones de euros, esto fue motivo de festejo en Liniers no solo por el éxito de un hijo prodigio del club, sino también por los 2 millones de euros que ingresaban al club por el mecanismo de solidaridad.

Tras su ausencia en el Mundial de Brasil 2014, sus buenas actuaciones en el fútbol inglés hicieron que su inclusión en la selección fuera un hecho formando parte del proceso de Eliminatorias para Rusia 2018. El equipo argentino consiguió una angustiosa clasificación, teniendo que esperar a la última fecha para asegurarse el pasaje, con Nicolás como uno de los indiscutidos para el técnico y para la mayoría de los seguidores. Es casi un hecho que el defensor, orgullo velezano, será parte de la próxima cita mundialista donde Argentina deberá trabajar para estar a la altura de semejante evento. Ota, como lo conoce el hincha fortinero, llegará con 31 años y la suficiente experiencia como para hacerse cargo de la defensa del equipo nacional. Liderados por Lionel Messi, los dirigidos por Jorge Sampaoli, buscaran coronar lo que puede ser el cierre de esta generación, con el ansiado logro que todos los argentinos anhelamos.

El deseo de todos es su vuelta al Estadio Amalfitani y a la vez su constante progreso, que hace que sea uno de los defensores de la elite del fútbol mundial.

Mauro Tracchia

@MauroTracchia