UN FINAL ESPERADO

UN FINAL ESPERADO

A finales de Julio se lo anuncio como la contratación estelar del mercado de pases fortinero. Desde el arribo de Fernando Gago no llegaba un nombre con tantos pergaminos. Lo cierto es que al igual que el volante el paso de Hernán Barcos por Vélez fue de regular a malo.

A su favor hay que reconocerle que llego muy tarde a la pretemporada y en el primer amistoso una patada violenta de  Barbosa  lo saco lesionado de la cancha y según pareció nunca volvió a estar en su plenitud.

Los números nos indican que jugó 609 minutos repartidos en 11 juegos de los cuales 5 fueron como titular y 6 ingresando como suplente. En estos 11 encuentros marco dos goles de las cuales uno fue de penal (muy bien ejecutado). En otro partido fue al banco pero no ingreso. Demasiado poco para alguien del que se esperaba mucho.

Miles de rumores inundaron las redes sociales y desde octubre se decía que el delantero no se encontraba a gusto, en diciembre estos rumores fueron aun más fuertes y como corresponde fuimos a consultar a la fuente.  Su hermano Gabriel nos desmintió que estuvieran en negociaciones para irse pero que Hernán iba a hablar con el director técnico porque  tenía 32 años y necesitaba jugar, y por más que a uno no le cerrara, era la respuesta oficial que teníamos y se debía dar por válida.

El final llego cuando se terminaba el año y aunque haya iniciado la pretemporada uno sabía que era el final.

Nos quedamos con ganas de ver más de un buen delantero, la coyuntura, el momento y cierta incomodidad del jugador (nunca se lo noto cómodo en el equipo) fueron factores que impidieron que la historia tuviera un mejor final. Vélez Sarsfield hoy necesita jugadores que tengan ganas de vestir la V azulada.

 

Juan Pablo Muzzio

juanpablo@somosvelez.com.ar

@jpmuzzio72