UN CHIQUI GIGANTE

Agustín Bouzat llegó a Vélez en diciembre del 2017 luego de que el Fortín lie comprara el 50% del pase a Boca, convirtiéndose así en el primer refuerzo de los ocho en total que arribaron al Fortín de cara al semestre complicado que Liniers se avecinaba.

Fue así como debutó en Vélez en enero del 2018 ante uno de sus ex clubes, Defensa y Justicia, partido del cual nos quedamos con los tres puntos. Este fue el primer partido de la Superliga 2017/2018 que tuvo, además, el debut de Gabriel Heinze como entrenador del club.

El Chiqui Bouzat tiene muchas cualidades. Es una pieza clave en el equipo del Gringo por el recorrido que realiza en el campo de juego, su entrega, sus ganas, su sacrificio y, por sobre todo, su velocidad.

El 10 del equipo jugó un total de 23 partidos en esta última temporada, con una suma de 1870 minutos en cancha, y marcó cuatro goles: su primer gol en Vélez fue a Atlético Tucumán en el José Amalfitani en el partido correspondiente a la fecha 23 de la Superliga, mientras que los otros tres fueron a Lanús, también en condición de local, en la fecha 25 de la Superliga.

En cuanto a las tarjetas, fue amonestado en dos oportunidades y no vio la tarjeta roja. Además, su efectividad en los pases es bastante alta: 74%. De un total de 477 pases, 353 fueron buenos y solo 150 fueron fallidos. Asimismo, el 35,6% de estos fueron hacia adelante y el 32,3% fueron pases hacia su izquierda, ya que la mayoría de los partidos los jugó en la posición de extremo derecho.

Bouzat tiene contrato con el Fortín hasta el 30 de junio de 2021. Un jugador que en su llegada fue criticado y muchos no le tenían fe, hoy en día se convirtió en una parte más que importante en el equipo. Un Chiqui que se convirtió en gigante con el correr de los partidos, y que sabemos que tiene mucho más para dar.

Aylén Nicolini

@AylenNicolini