TODAVIA DUELE EN EL ALMA

TODAVIA DUELE EN EL ALMA

Te juro hermano que ese 2 de junio de 2011 no se me borra más. Creo que fue el último partido en el que fui a la popular. Tal vez será que la decepción de esa noche hizo que me fuera a cerrar las heridas a la Sur.

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Llegamos temprano y ya era complicado ubicarse. Conseguimos un lugarcito justo donde arranca el codo que da a Juan B Justo y ahí nos quedamos. A media altura ¿Te acordás lo que fue la salida del equipo? El Amalfitani explotaba de gente que no paraba de cantar ni de gritar.

Arranco complicada la mano; a los 14 minutos el capitán se tuvo que ir lesionado, con lo que significa eso y encima en uno de esos contraataques Mier marco para Peñarol y la clasificación se hacía cuesta arriba. Vélez iba con todo sobre el arco uruguayo pero no podía vulnerar a Sosa hasta que a los 46 minutos, Tobio (que había entrado por Cubero) entro por el segundo palo y tras un rebote en el arquero puso el empate y le dio vida al Fortín.

En el segundo tiempo Vélez salió faltándole el respeto a la historia de Peñarol y en un duelo de guapos  salió a cachetearlo hasta que a los 66 minutos, el Burrito le bajo una pelota a Silva que ejecuto a Sosa y nos hizo explotar a todos. La fe estaba intacta y la clasificación volvía a estar al alcance de la mano. La confianza era tal que no nos preocupamos demasiado cuando a los dos minutos del gol lo rajaron al ´Tano“Ortiz.

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Cuando faltaban 15 el Burrito le birlo una pelota en el borde del área, casi sobre el fondo de la cancha y se metió amagando hasta que lo cortaron y ahí si explotamos de verdad ¡Penal para Vélez! La final la semana siguiente y a otra cosa… Pero no. La historia no estaba terminada. Silva agarró la pelota y se paro frente a Sosa. Ahí yo me di vuelta y cerré los ojos. No quería ver lo que fuera a pasar y así espere. El ánimo se fue al piso cuando no sentí ningún grito de gol y al abrir los ojos me sorprendió las caras de decepción y sorpresa con las que me encontraba. Te voy a ser sincero: demore muchos meses en ver como Silva había pateado ese penal  porque cada vez que estaba por verlo el dolor aparecía en mi pecho. Ese mismo dolor que me vuelve a aparecer cuando te escribo esto. Será porque me remonto a esa noche de junio de 2011 cuando estuvimos más cerca que nunca de volver a hacer cierto eso de que “La Copa Libertadores se queda en Liniers”. Pasaron 5 años y no puedo evitar que al recordarlo se me nuble la mirada.

Juan Pablo Muzzio

juanpablo@somosvelez.com.ar

@jpmuzzio72

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