TARDE PARA EL RECUERDO

Veinticinco de noviembre, un día más para muchos, pero para nosotros, los que llevamos la V azulada en el pecho, se conmemoran tres años de un partido inolvidable y que quedará en nuestra memoria por muchísimo tiempo. Corría la fecha 17 del Torneo Inicial 2012. Vélez llegaba algo golpeado, ya que venía de perder con Boca en el Amalfitani y que permitió a Lanús igualarnos en el primer puesto con 32 puntos. Floresta se vestía de azul y blanco, la gente se hizo presente y copó la popular visitante para presenciar un partido difícil por las dimensiones de la cancha y el rival, pero en la que nunca habíamos caído desde el regreso de All Boys a primera. Sabíamos que no era una parada fácil debido al odio que nos tienen y sus hinchas, y,  se lo hacían sentir a sus jugadores. Sin embargo,  éste Vélez debía mantener la calma, sabiendo que si ganaba y, que si Estudiantes nos daba una mano, podíamos recuperar la punta del torneo. Fue uno de esos partidos que había que ganar de la manera que sea, porque no demostramos gran juego como lo hicimos en el correr de ese torneo, es más, sufrimos mucho más de lo esperado contra un equipo que no peleaba por nada (fiel a nuestro estilo). El primer tiempo casi no tuvo llegadas y fue bastante malo, salvo alguna que otra aproximación del Fortín en los pies del Pocho Insúa y algún remate del Chucky Ferreyra,  ninguno de los arcos sufrió demasiado peligro.

Ya el segundo tiempo arrancó de una manera más movida de acuerdo a lo que demandaba el encuentro. Vélez empezó a adueñarse de la pelota y a inclinar la cancha, primero con un tiro libre de Insúa que tapó Cambiasso y luego, con un remate del Chucky que se fue por arriba del travesaño, pero en el fútbol hay un lema y es “para ser campeón, hay que sufrir” y Vélez empezó a demostrarlo.  Primero con un excelente cabezazo de Vildozo que sacó el uruguayo Sosa al córner y después, con un remate de Mauro Matos que reventó el travesaño y hacía sufrir a la parcialidad velezana. A esa altura, con un All Boys renovado por el buen partido de Ahumada y Montoya, algunos ya firmábamos el empate, aunque no era lo que habíamos ido a buscar.

 

A los 41 minutos, Cabral arrancó en la mitad de la cancha, pasó para Pratto y este descargó para Copete que se la dejó a Allione;  el pibe se mete en el área, le ganó la carrera a un jugador de All Boys; dio el pase atrás y allí definió Pratto para ganarlo. Para el delirio de todo el pueblo velezano y subirse otra vez a la punta del torneo, dado que Lanús estaba empatando sin goles contra Estudiantes. Vélez tenía que aprovechar el desconcierto del equipo de Floresta y Gareca pedía que fueran  todos para adelante, ya que era un encuentro que se podía liquidar y quedaban muy pocos minutos. Soto se equivocó, Pratto aprovechó y se la dejó servida a Ferreyra, pero el delantero desperdició la chance. Y a los 47, ya con el partido casi culminado, Allione se las ingenió, pasó a dos jugadores de All Boys, tocó para Copete, este para Ferreyra y el Chucky definió de media vuelta para liquidar el encuentro. Y así, treparse a la cima una vez más. Delirio dentro y fuera de la cancha, los jugadores ganaron un partido dificilísimo y la gente disfrutó el triunfo porque sabía que estábamos a un paso más de otra vuelta olímpica, el regreso fue a puro festejo y caravana de todas las almas velezanas.

Personalmente, fue uno de los momentos más lindos que me tocó vivir gracias a Vélez, me da mucha emoción y piel de gallina escribir esto porque es algo que nunca me voy a olvidar, gracias a los jugadores por dejar la vida y a la gente que se hizo sentir los 90 minutos para salir adelante.

Con 18 años me ha tocado vivir muy buenos momentos con Vélez, pero sin dudas que este, después del gol de Moralez contra Huracán, fue uno de los más importantes, espero seguir sumando momentos así y volver a ver al Fortín en lo más alto…

Axel Civetta

axel@somosvelez.com.ar

@AxeelCavs

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