Etiqueta: Ricardo Gareca

ILUSIONÓ CON GOLEADA

ILUSIONÓ CON GOLEADA

El comienzo del torneo inicial del 2012 fue bastante irregular. Parecía que Vélez comenzaba una etapa de transición con muchos cambios de nombres, pero en San Juan el Fortín goleó y demostró que estaba para pelear en serio.

Luego de un comienzo dubitativo, el equipo que conducía Ricardo Gareca debía revertir la imagen que había dejado tras caer como local ante Lanús. Para eso el Tigre mandó a la cancha a Montoya; Cubero, Tobio, Domínguez, Papa; Peruzzi, CerroCabral; Insúa, Copete y Pratto. Vélez no lograba hacer pie y San Martín dominaba la pelota, pero no podía concretar las situaciones. El Fortín se salvó dos veces en la misma jugada, con un tiro en cada palo, y a los pocos minutos contestó con un golpe durísimo. Pancho Cerro, que comenzaba a adueñarse del medio, asistió perfecto a Gino Peruzzi que quedó sólo ante el arquero rival y definió suave a la derecha, con muchísima calidad.

Apenas comenzado el segundo tiempo, Pratto desbordó por izquierda y tiró un centro al corazón del área, un rechazo quedó corto y apareció nuevamente Cerro para darle de volea y poner el 2 a 0. Vélez hacía de la efectividad un arma letal y ya con el resultado a favor controló el partido. Quedaba tiempo para que Papa asistiera a Copete, el colombiano que debutaba como titular tocó atrás y apareció el Pocho Insúa para definir de zurda al segundo palo.

Otra alegría tendría Vélez esa tarde en Cuyo: el debut de Facundo Ferreyra. El equipo de Gareca comenzaba a marcar el camino de un título maravilloso, con un equipo que con recambio y buen juego fue de lo mejor que tuvo el ciclo del Tigre al mando del Fortín.

 

 

Alejandro Germino
@alegermino

HIZO TODO BIEN

HIZO TODO BIEN

 

Vélez visitó a Racing en la última fecha del Apertura 2010 con la ilusión de obtener un nuevo título de la mano de Ricardo Gareca. El Fortín quería cerrar el año del centenario con un campeonato, pero para eso debía vencer a la Academia y esperar que no gane Estudiantes.

Barovero; Cubero, Domínguez, Ortiz, Papa; Gastón Díaz, Somoza, Zapata, Maxi Moralez; Martínez y Silva fueron los once que el Tigre mandó a la cancha en busca de una vuelta olímpica. Los miles de hinchas que coparon la cabecera del estadio Juan Domingo Perón se dieron un gustazo a los 23 minutos del primer tiempo, cuando el Burrito Martínez arrancó en mitad de cancha, casi contra el lateral izquierdo, una carrera zigzagueante entre jugadores de Racing que no lograban frenarlo y cuando quedó frente a De Olivera definió fuerte y cruzado para marcar el primer gol del partido. Vélez daba una clase de fútbol con dominio, posesión, velocidad y llegadas, como lo hizo a lo largo de casi todo el torneo.

 

 

A pesar de la ventaja mínima nunca el triunfo estuvo en duda, pero se terminó de confirmar a los 12 del segundo tiempo cuando Maxi Moralez ejecutó de manera magistral un tiro libre en posición de 10, que se coló en el ángulo derecho del arco. Durante media hora el público fortinero se ilusionaba con el título, hasta que llegaron las malas noticias desde Quilmes y el campeonato quedaba en manos de Estudiantes de La Plata.

 


Mientras los hinchas locales festejaban que otro equipo salía campeón, los hinchas fortineros
 se rompían las manos con aplausos y dejaban el último aliento ovacionando a uno de los mejores equipos que tuvo la segunda etapa más gloriosa del club. Esa tarde Vélez hizo todo bien y aunque se quedó con las manos vacías se formó lo que sería un nuevo campeón.

 

Alejandro Germino
@alegermino

ARRANCÓ DE LA CABEZA

ARRANCÓ DE LA CABEZA

Vélez recibió a Argentinos Juniors en el inicio del Torneo Inicial 2012. El Fortín arrancaba una nueva ilusión de la mano de Ricardo Gareca pero con un plantel de muchos nombres nuevos, en lo que se vislumbraba como una etapa de transición.

Los chicos que llegaban a Primera tenían en claro cómo era el funcionamiento y las incorporaciones estaban al nivel que el equipo necesitaba. Por eso el campeonato arrancó con una goleada por 3 a 0 ante el equipo de la Paternal y desde el inicio demostró que no era un candidato.

Aquella noche el Tigre mandó a la cancha a Montoya; Peruzzi, Tobio, Domínguez, Papa; Allione, Cerro, Cabral y Brian Ferreira; Insúa y Pratto. Desde temprano el renovado Vélez marcó tendencia, con posesión y presión alta arrinconó a Argentinos contra su arco y a los 15 minutos, tras la salida de un córner, Allione desbordó y tiró el centro que Sebastián Domínguez de cabeza, clavó en el ángulo del segundo palo. A los 26 apareció nuevamente el capitán fortinero para ganar de cabeza tras un córner del Pocho Insúa, pero esta vez la pelota entró abajo, contra el palo izquierdo.

El resto del partido fue un trámite. Vélez manejó la pelota con el ritmo y la precisión que le dio Gareca a lo largo de sus años como técnico. Insúa, con toda su experiencia, le marcaba el ritmo a sus jóvenes compañeros y hacía brillar al equipo. A los 12 minutos del complemento, el Pocho pone un pase desde la mitad de la cancha en el pecho de Pratto, que la baja en el borde del área y descoloca al defensor para quedar mano a mano y definir sutil, a la izquierda del arquero y redondear una goleada exquisita.

Vélez avisaba que iba a pelear el campeonato desde el inicio, y lo hacía con una clase de buen fútbol. Esta vez, el Fortín está cerrando un campeonato pero el partido puede ser la muestra de lo que el equipo peleará la próxima temporada.

 

 

Alejandro Germino
ale@somosvelez.com.ar
@alegermino

NO SE BAJÓ DE LA PELEA

NO SE BAJÓ DE LA PELEA

Por la décima fecha del Clausura 2012, Vélez visitó a San Martín de San Juan con la intención de dar pelea en un torneo que tenía a Boca como líder y que terminaría ganando Arsenal. El equipo de Gareca recién llegaba de Guadalajara, de conseguir la clasificación a octavos de final de la Libertadores y buscaba el equilibrio entre la rotación y mantener la jerarquía ante un rival que luchaba por la permanencia.

En esos cambios de nombres, el Tigre mandó a la cancha a Barovero; Peruzzi, Tobio, Ortiz y Papa; Cerro, Canteros, Cabral y David Ramírez; Pratto y Óbolo. El Fortín sufría el recambio y las necesidades del rival, en un primer tiempo parejo, muy disputado y sin desequilibrio, hasta que apareció una de las tantas subidas de Papa por izquierda, llegó al fondo y envió un centro que parecía no llevar complicaciones pero Grabinsky, en su intento por rechazar la pelota, descolocó a su propio arquero y puso el 1 a 0 para Vélez. La alegría no duró mucho porque 10 minutos después, a los 42 de la primera etapa, Affranchino tuvo tiempo de acomodarse y clavó un disparo de 25 metros en el ángulo izquierdo de Barovero.

El segundo tiempo repitió la tónica del primero. El local necesitaba el triunfo pero no encontraba los caminos y Vélez estaba incómodo, sin poder desplegar el fútbol que supo tener de la mano de Gareca. El Tigre acertó con los cambios, ingresaron Insúa y Velázquez para darle claridad y renovación al ataque y fueron los partícipes del segundo gol. El Pocho hizo una pared bárbara con Canteros por izquierda, tiró el centro atrás y el juvenil definió de zurda, fuerte y alto para marcar la diferencia a falta de 10 minutos del final del partido. A los 40 del complemento el que apareció fue Lucas Pratto. El Oso comenzaba a escribir su historia en el Fortín y lo hacía definiendo un contra ataque con calidad al primer palo.

Con el 3 a 1 el público local, preocupado por la permanencia de su equipo en la Primera División, comenzó a realizar una serie de desmanes que provocaron la suspensión del partido.

Vélez deberá volver a pisar fuerte en San Juan, pero esta vez pensando en un mano a mano con San Martín de cara al torneo que viene y esa maldita tabla de promedios que aún no quiere dejarlo ir.

 

Alejandro Germino
ale@somosvelez.com.ar
@alegermino

ESTA VEZ FUERON LÓGICOS

ESTA VEZ FUERON LÓGICOS

Nuevamente Vélez transitó una situación extraña en torno a un jugador sancionado y un partido suspendido. Luis Abram, expulsado ante Estudiantes, no podía jugar en la visita del Fortín a Colón pero como el partido fue suspendido surgió la duda si la sanción estaba cumplida o debería estar ausente ante San Lorenzo, el próximo lunes.

La lógica y el sentido común marcan que la sanción al peruano correría para el partido ante el Sabalero y cuando se reanude el central no estará habilitado. Sin embargo la lógica y el sentido común no son cosas que están muy presentes en AFA ni en el Comité de Disciplina, y como ejemplo de esto se puede recordar el caso de David Ramírez en el Clausura 2011, cuando fue suspendido “dos fechas” por llegar a la quinta amarilla.

Por la sexta fecha del torneo que finalmente consagraría al equipo de Ricardo Gareca, Vélez recibió a San Lorenzo en un partido de riesgo en cuanto a la seguridad. En la previa hubo enfrentamientos entre las hinchadas y en un episodio aparte Ramón Aramayo, hincha de la visita, falleció producto de un ataque cardíaco luego de ser detenido por intentar ingresar con droga al estadio. Esto provocó la ira del público azulgrana que provocó incidentes para suspender el partido. En los siete minutos que llegaron a disputarse, David Ramírez había sido titular.

El encuentro se completó cerca de un mes más tarde, en cancha de Boca. Ramírez llegó a la quinta amarilla en el juego anterior a la reanudación, en la 10° fecha ante Colón de Santa Fe. El Mago no pudo continuar en el equipo ante San Lorenzo y también fue suspendido para el partido de la fecha 11, entre Vélez y Quilmes. ¿Cuál fue la explicación? Desde AFA sostuvieron que el reglamento indica que el jugador sancionado debe cumplir con un partido completo de 90 minutos, pero que tampoco podía estar presente ante San Lorenzo por ser el encuentro inmediatamente posterior a la sanción.

¿Estaremos realmente ante una nueva AFA en la que la lógica está ante todo? ¿Tener prácticamente asegurada la permanencia favorece a que no haya decisiones extrañas contra Vélez? ¿O será simplemente que esta vez no hay un vacío legal? Cualquiera sea el motivo, ésta vez el Fortín no sufrirá las decisiones inéditas del Tribunal.

 

Alejandro Germinoa

le@somosvelez.com.ar

@alegermino

RECUPERARSE Y PELEAR

RECUPERARSE Y PELEAR

Nunca es sencillo visitar el estadio de Colón en Santa Fe, por algo se lo denomina Cementerio de Elefantes. En el Apertura 2009, Vélez y el Sabalero disputaron un partidazo que quedó en el recuerdo de muchos y que confirmó al Fortín de Gareca como candidato a ganar el título.

El equipo del Tigre llegó a Santa Fe en busca de la cima del campeonato, mismo objetivo que tenía Colón en aquella 11° fecha. Gareca paró a Montoya; Cubero, Domínguez, Otamendi, Papa; Velázquez, Razzotti, Zapata, Cristaldo; Larrivey y Rodrigo López.

Vélez sufrió en el inicio del partido, un mal que lo aqueja desde entonces: dos goles de pelota parada cerraron la primera etapa con un 2 a 0 para el local. Para el complemento la actitud fue otra y el Fortín anuló al equipo que dirigía Antonio Mohamed. Al minuto, desborde de Papa, Larrivey desvía la pelota con la punta del botín, travesaño y el Churry Cristaldo de palomita descuenta. Luego una ráfaga desde los 23, desborde de Gastón Díaz que había ingresado en el entretiempo, un agarrón y penal que el uruguayo López convirtió en gol. El empate no era suficiente y apareció el Burrito Martínez, reemplazante de Larrivey para hacer de sus amagues en el borde del área y eliminar a tres defensores con un solo quiebre de cintura, luego definición de zurda arriba y Vélez daba vuelta un partido complicadísimo. La frutilla del postre estuvo otra vez a cargo de Rodrigo López que recibió un pase con el pecho del Flaco Nanni y liquidó el partido faltando cinco minutos.

El Vélez de Gareca mantenía el invicto y conseguía una victoria épica, que permitió soñar a todo el pueblo fortinero con una vuelta olímpica que llegaría en la última fecha. El Fortín buscará otra vez en Santa Fe un resultado que lo encause hacia el objetivo y ponga fin, de una vez por todas, a un momento angustiante.

 

 

Alejandro Germino

ale@somosvelez.com.ar

@alegermino