Etiqueta: Lucas Robertone

DATO QUE RESALTA

DATO QUE RESALTA

Lucas Robertone marcó con todas las camisetas que vistió Vélez en el 2018.

El volante nacido en Concordia se adjudicó una marca un tanto particular: marcó con todas las camisetas que usó Vélez Sarsfield en este año. En total, y a falta del partido ante Patronato para cerrar la primer etapa de la Superliga 2018/19, anotó 8 goles claves para el presente lleno de ilusión del Fortín, lo que además lo convierte en el goleador del plantel.
En la primera parte del año con Umbro como proveedor de indumentaria, Robertone le hizo dos goles a Temperley y uno a San Martín de San Juan usando la camiseta titular. Con la casaca suplente le anotó a River en aquel grito con mucho desahogo y con la especial que lanzó la marca inglesa emulando una camiseta uruguaya utilizada a fines de la década del 30 y principios de la década del 50 (además de dos partidos de manera anecdótica en la década del 80), a Banfield sobre el final también.
En la segunda parte y ya con Kappa como proveedor actual, Lucas le convirtió con la titular a San Martín de Tucumán en la victoria como local y con la suplente, la fecha pasada de tiro libre ante Unión en Santa Fé. Ayer, con la camiseta en conmemoración a los 50° años de la obtención del Nacional 1968, lo hizo ante Rosario Central en la despedida hasta el año que viene de nuestro hermoso estadio.
Sin dudas, es un dato que resalta mucho ya que Lucas Robertone no es delantero, pero en el esquema táctico de Heinze donde lo ubica como enganche por detrás del 9, logra convertir bastante. Con el gol de ayer, el 16 se convirtió en el goleador por el momento de la “Era Heinze” hasta el momento junto a Mauro Zárate, seguidos del Monito Vargas con 5 tantos y Rodrigo Salinas con 4.

Ramiro Boz
@ramiroboz

VARIANTE GOLEADORA ¿DEFECTO O VIRTUD?

VARIANTE GOLEADORA ¿DEFECTO O VIRTUD?

El gol de Jhonathan Ramis a Gimnasia de La Plata le dio a Vélez los tres puntos en un partido complicado y agregó un dato a la estadística del Fortín. Siete jugadores se reparten los nueve goles del equipo de Heinze.
Las variantes ofensivas que muestra Vélez en la actual Superliga son varias: llega con juego asociado por el centro y por las bandas, genera riesgo con la pelota parada e incluso comienza a animarse con remates de media distancia. Cierto es también que esas variantes no le dan la cuota goleadora necesaria para ganar tan cómodamente como lo merece en algunas ocasiones e incluso, como fue el partido ante Banfield, le hace perder algunos puntos.
El Fortín suma nueve goles en la misma cantidad de fechas. Cinco fueron de pelota parada, dos fueron remates dentro del área y los otros dos (Vargas a Aldosivi y Cufré a Talleres) pueden considerarse remates de media distancia, más allá que no fueron muy lejanos. Lo curioso está también en la cantidad de jugadores que llegaron al gol: Abram, Vargas, Salinas, Robertone, Cufré, Nicolás Domínguez y Ramis. Apenas el Mono Vargas y Salinas convirtieron más de una vez. El contraste con el primer semestre del año es notable, en las 15 fechas que dirigió Heinze en la Superliga 2017/18, fueron seis los jugadores que llegaron al gol. Otro dato a tener en cuenta es que de la lista de “goleadores” sólo Ramis y Salinas comparten posición.
Cuando en la previa de un partido de Vélez alguien se pregunta “¿Quién puede hacer el gol hoy?” hay una respuesta tan sencilla como imprecisa: cualquiera. Y así como el Fortín llega con sencillez hasta la zona de remate, como dice el entrenador, es impreciso a la hora de concretar la situación y llegar al gol.

Alejandro Germino
@alegermino

SALINAS POR ADENTRO Y POR AFUERA

SALINAS POR ADENTRO Y POR AFUERA

 

El empate ante Talleres fue la primera oportunidad que tuvo Rodrigo Salinas para mostrarse desde el arranque en la Superliga (también fue titular en el empate y eliminación por penales en Copa Argentina).

El partido en Córdoba no fue la mejor actuación del equipo de Gabriel Heinze. Seguramente condicionado por el excesivo calor Vélez estuvo impreciso, con poca movilidad y lento. Sin embargo Salinas pudo demostrar sus condiciones, más allá de tener pocos minutos de juego en lo que va del semestre. En el primer tiempo marcó bien la diagonal e “inventó” el penal y luego no pudo decidir bien en una jugada en la que se recuperó la pelota cerca del área rival y terminó con un remate desviado de Bouzat.
En el segundo tiempo el rendimiento del equipo mejoró y, además del gol, tuvo dos situaciones claras. La primera llegó al minuto del complemento y fue una jugada con el sello del Vélez de Heinze. Luego de un período largo de posesión, Robertone manejó por el centro y abrió a la derecha para la proyección de Gastón Díaz. El lateral tuvo espacio para llegar al fondo porque Bouzat estaba en el centro del campo y Salinas apenas abierto en ese sector. El centro de Díaz encontró a Bouzat como centrodelantero pero su remate dio en el palo y el Potro no pudo definir en el rebote.

 

 

Ya con el empate consumado y con Barreal en cancha en lugar del Mono Vargas, Vélez buscó el triunfo a través de una jugada mucho más directa de lo habitual. Un rápido pase a Robertone en el círculo central, encontró al enganche con tiempo de girar y poner un gran pase filtrado para Salinas. El 9 le ganó la espalda a Quintana, pero se demoró en definir y llegó Araujo a molestarlo. De todas formas Salinas logró rematar pero con poco ángulo y se encontró con una buena atajada de Herrera.

 

 

Ni el clima ni el rendimiento general del equipo ayudaron a Salinas a demostrar mucho. Conocidas son las condiciones del goleador, pero la falta de ritmo y el peso de tener que ganarse el puesto en un puñado de minutos puede jugarle en contra. Ante Aldosivi seguramente contará con un marco mucho más favorable para ganarse un lugar entre los titulares cuando Ramis esté en condiciones de volver.

Alejandro Germino
@alegermino

EN BUSCA DEL GOL

EN BUSCA DEL GOL

Las diferencias de estilo entre Ramis y Salinas son conocidas y muy debatidas entre fortineros. El bajo promedio de gol que tiene Vélez (cuatro en cinco fechas) hizo un tema recurrente quién debe ser el centro delantero y qué tipo de juego debe tener el equipo para poder transformar la gran cantidad de situaciones de riesgo que crea en goles.
El tanto de Robertone permite entender por qué Ramis no es un goleador clásico. Inicia la jugada contra el lateral siendo opción para Gastón Díaz que realizaba un saque de banda. Cuando la pelota llega a la banda opuesta después del gran manejo del Mono Vargas, el uruguayo permaneció en el extremo derecho dejando el vacío en el medio para la llegada del autor del gol.

En el segundo tiempo, ya con Salinas en cancha Vélez generó dos situaciones con una construcción similar y que permite ver cómo se mueve el Potro dentro del área. En la primera, Salinas se encuentra en el extremo opuesto mientras que Vargas ocupa el centro del área pero cuando está por llegar el centro se ubica muy cerca del Mono. Díaz realizó un pase más retrasado para Robertone, que llegó en la posición que habitualmente ocupa en el campo.

La tercera jugada finaliza con la participación de Salinas. Ya con el rival desprotegido buscando el empate, Nico Domínguez manejó la pelota y habilitó rápido a Barreal a la derecha. Salinas nuevamente buscó anticipar el centro y ganarle el lugar al central. El centro del zurdo fue a la cabeza del 9 que no pudo convertir.

Salinas realiza los movimientos “tradicionales” del centro delantero goleador. Busca pivotear rápido y fácil, las veces que intentó trasladar la pelota falló. Dentro del área se muestra y la pide siempre intentando ganar la posición en el primer palo o buscando el espacio en el segundo. Pero siempre cerca del arco y con el gol como único objetivo.
La lesión de Ramis seguramente le dé a Salinas la posibilidad de mostrarse desde el inicio, en una seguidilla de partidos que Vélez está en condiciones de ganar y demostrar que está por encima, en calidad individual y grupal, de varios equipos de la Superliga.

Alejandro Germino
@alegermino

GANÓ, GUSTÓ Y…

GANÓ, GUSTÓ Y…

El deseo máximo de cualquier hincha, entrenador y jugador es que su equipo cumpla con las tres G: Ganar, Gustar y Golear. Vélez cumplió con las dos primeras y podría llegar a la tercera si mejorara la efectividad.
Es cierto que la victoria ante San Martín de Tucumán se consiguió con sufrimiento, pero el principal motivo de la falta de tranquilidad en los últimos minutos fue lo ajustado del resultado. Vélez fue ampliamente superior a su rival en posesión de pelota y en llegadas al arco, tuvo tres remates en los palos y generó peligro a través de juego colectivo, por apariciones individuales, de contra ataque y de pelota parada.
El Fortín no cuenta con un goleador clásico en el equipo titular, por eso las variantes son fundamentales. Así es que llegaron a situación de gol los tres delanteros (Bouzat, Vargas y Ramis) como también Robertone y Nico Domínguez. Incluso los centrales tuvieron sus chances luego de jugadas de pelota parada y algunas proyecciones de Cufré y Gastón Díaz también pusieron a los defensores en situación de convertir. Con el ingreso de Salinas en el segundo tiempo también se generó riesgo y el Potro tuvo un par que no logró concretar.
El partido ante los tucumanos fue en el que más situaciones claras se crearon en lo que va de la Superliga y haber conseguido la victoria, por más angustiante que haya sido, permitirá trabajar con más calma para solucionar el defecto de la baja efectividad. Vélez parece haber encontrado el equilibrio que no tenía el torneo anterior, las veces que al equipo se lo encuentra mal parado son pocas en un partido y ya no sufre tanto en los córners o tiros libres en contra.
Ahora necesita solucionar un detalle básico del fútbol: para ganar hay que hacer goles. Heinze logró darle identidad y un estilo al equipo y suplir bajas importantes en el último mercado de pases. El objetivo es resolver la falta de gol para darle rienda suelta a la ilusión del hincha, que quiere volver a ver a su equipo peleando cosas importantes.

Alejandro Germino
@alegermino

SENSACIÓN DE INSEGURIDAD

SENSACIÓN DE INSEGURIDAD

Vélez es un equipo agresivo que no lastima. Tiene dominio territorial, posesión de pelota, buena circulación y creación de juego pero termina mal las jugadas o, peor aún, no las termina.

El duro golpe de este domingo en la Bombonera, reafirmó el mayor defecto que el equipo de Heinze demostró en el inicio de esta Superliga: no aprovechar la posesión ni el dominio que logra imponer sobre su rival. El partido ante Boca puso en evidencia con nitidez la falencia a la hora de definir las situaciones, porque si bien Vélez se aproximaba al arco rival no se generaron situaciones claras de riesgo y los remates de media distancia (método más elegido en este partido) fueron débiles o desviados.

De acuerdo a las estadísticas oficiales, Vélez tuvo 63% de posesión de pelota y remató 15 veces. El problema está en que sólo el 20% de esos remates (es decir, tres) fueron al arco. Y estos números fríos no demuestran que ninguno de esos tres remates fue realmente riesgoso. El agravante de esta situación es que ante un rival como Boca, no plasmar la superioridad en el resultado provoca que rápidamente uno deba ir en busca del empate.

¿Es la presencia de un 9 clásico la solución? Podría serlo, pero eso implicaría un cambio rotundo en el estilo de juego del equipo. ¿Es un problema sólo de nombres? No quedan dudas que cuando Vargas y Robertone están en un nivel bajo, el equipo lo sufre. También está a la vista que Bouzat aporta mucho más de lo táctico, que desde el rendimiento. Ramis acompaña en el circuito pero no es goleador mientras que Salinas, sin tener una continuidad importante, no mostró la capacidad de acoplarse al juego del equipo.

El interinato del Negro Gómez y la llegada de Heinze le dieron a Vélez algo que le faltó durante tres años, un estilo. El Fortín sabe cómo quiere llegar al arco rival y ahora elige tener la pelota, pero todavía carece de la capacidad para terminar la jugada. Las partidas sufridas en invierno no se pudieron reemplazar, quizás porque no hay jugadores con esas características. Es cierto que la paciencia es necesaria para ver los resultados, pero en el mientras tanto hace falta algo más para poder trabajar tranquilos.

Alejandro Germino
@alegermino