Etiqueta: Hinchada

Foto: @Velez

ASÍ SE VIVIÓ 

ASÍ SE VIVIÓ 

La espera terminó. Después de tres meses, volvimos al José Amalfitani. Y no solo eso, sino que además nos quedamos con la victoria.

Unas horas antes, el hincha ya estaba ansioso. Bueno, ¿horas antes? Creo que me quedé corta… durante toda la semana vivimos con intensidad y ansiedad la espera de volver a casa a alentar. Y eso se demostró con diferentes posteos de fotos y comentarios en distintas redes sociales. ¿El sitio oficial? Incitaba a que el nerviosismo y las ganas de que llegue pronto el viernes para volver a casa crezcan cada vez más a través de publicaciones de fotos de los jugadores con la famosa cuenta regresiva…

Llegó el día. Volvimos. Ilusión en la cara de todos. Expresiones de felicidad y de cierto miedo también, ¿Por qué no? Salió Vélez al campo de juego y la popular se tiñó de azul y blanco producto de las bengalas, mientras de fondo sonaba “Vélez, mi buen amigo…”. Sí, habíamos vuelto. Sí, estábamos ahí alentando y apoyando una vez más.

El primer grito de gol llegó rápido, lo cual logró que nos ilusionáramos un poco más… la gente estaba contenta y sorprendida. No dejaba de cantar y de saltar. Durante los 90 minutos se vivió y respiró ese clima. Un clima familiar (como es común en Vélez), y de tranquilidad por ver la voluntad y garra que puso el equipo.

¿La “sorpresa”?. Arribó en el minuto 18 del segundo tiempo. “Los de Boca son todos p…” se empezó a escuchar desde el corazón de la popular, seguido de “el que no salta es un traidor…”, para finalizar con un “Soooy de Vélez soy, de Véleeeeez yo soy”.

A mi particularmente me sorprendieron esos cánticos, no creí que se iba a hacer referencia durante el partido al jugador que se fue… pero sucedió. ¿Será porque falta poco para la fecha 4 en dónde enfrentaremos a su nuevo equipo? Es muy probable.

Finalmente, la tan linda “todos los momentos que viví…” dio el cierre a nuestra noche de viernes en el José Amalfitani. Abrazos con familiares y amigos, manos en alto que seguían el ritmo de la música y el aliento; otros, aplausos hacia los 11 jugadores que se abrazaron y festejaron en el campo de juego el haberse quedado con el triunfo.

Comenzó un nuevo torneo, una nueva ilusión, el camino para recorrer juntos y lograr el objetivo de sumar como sea la mayor cantidad de puntos para alejarnos cada vez más de lo que tanto nos aterra…

Volvimos al Teatro Colón de los estadios argentinos y regresamos a nuestras casas felices por quedarnos con los tres puntos. ¿Qué mejor? A seguir alentando y bancando al equipo. Esto recién empieza…

 

 

Aylen Nicolini

@AylenNicolini

Foto: @Velez

 

LA BANDA SIEMPRE QUEDA

LA BANDA SIEMPRE QUEDA

Uno como hincha siempre dice que va a estar con el equipo en las buenas y en las malas. En los últimos diez años nos tocó pasar, por suerte, por muchas buenas. Pero en este último tiempo, tuvimos que cumplir con lo que prometíamos cada vez que cantábamos en los partidos: estar en las malas.

La gente acompañó incansablemente al equipo. Si veníamos de un mal resultado, se hacía el descargo pertinente durante la semana, se discutía sobre el partido con un conocido, se daba una opinión en alguna red social y se compartía con los demás fortineros, pero al siguiente encuentro estábamos ahí, una vez más, en el José Amalfitani para alentar como siempre.

Las voces sonaron y se unieron durante todas estas fechas hasta llegar al final del torneo. Se cantó, se alentó y hasta se festejó con personas que quizás, a pesar de compartir la pasión por Vélez, nunca habías visto en la vida, pero la unión y el deseo de salir adelante todo lo pudo.

Muchas veces el hincha, y más en situaciones complicadas como las que nos tocó (y todavía nos toca) pasar, se indigna y se enoja con cualquier persona ante la decepción y la tristeza de ver perder a su equipo. Aunque generalmente, esa “cualquier persona” es alguien del club: el presidente, el entrenador, o hasta los mismos jugadores.

En este caso, a pesar de que hubo muchas quejas y críticas hacia Gabriel Heinze cuando, por ejemplo, sacó en varias oportunidades seguidas del campo de juego a Mauro Zárate, nunca hubo “aprietes” ni insultos hacia él y sobre todo hubo respeto. Quizás varios hinchas no coincidían con la decisión del director técnico, pero se la respetaba igual, porque lo único que importaba era Vélez, y el Club está más allá de un nombre.

Si bien todavía queda un largo camino, considero que ya transitamos lo más difícil. Y todo fue mucho más sencillo uniéndonos, sobrellevando entre todos lo que pasaba en el día a día…

La unión hace la fuerza”, y nosotros fuimos un claro ejemplo: todos juntos, siguiendo adelante, alentando y apoyando al equipo pase lo que pase, y tratando de que ese impulso de ánimo y buenas vibras lleguen hasta ellos…

Pasan los jugadores, los dirigentes… pasan los años, los momentos… pero nunca el amor por los colores. Nunca la pasión hacia la “V” azulada. Pasa el tiempo pero nosotros quedamos y siempre vamos a estar ahí, hasta el final.

 

Aylén Nicolini
aylen@somosvelez.com.ar
@AylenNicolini