SOMOS GRANDES HA QUEDADO DEMOSTRADO

«Aunque les resulte imposible, no reclamen nada, traguen veneno, acepten la injusticia que todo se equilibra al final»

Para muchos no es nada más que una frase, para otros es un gran modo de ver las cosas. El Vélez del Gringo debe grabarse esta frase y hacerla bandera.

Orgullo por este grupo, por estos pibes y grandes que se pusieron en los hombros la responsabilidad de defender la gloriosa historia del club y cuando lo lograron no se conformaron y fueron por más. Respeto por un cuerpo técnico al cual resistí mucho pero al que en la derrota solo me resta aplaudir de pie y desear que tengan revancha.

Se habló mucho de la “grandeza” que es algo tan abstracto y subjetivo que sería imposible medirla. Para algunos ser grande es algo mucho más sencillo de declamar que de ejercer y en esta serie fueron claros los roles que cumplió cada equipo. Uno que, a pesar de tener muchos más nombres disponibles, solo busco ver qué pasaba, apostar a una jugada aislada o esperar el regalo del juez. Mientras tanto, el otro equipo salió en busca de su suerte apostando al buen juego para lograr una victoria. Lamentablemente el futbol no siempre se acerca a la justicia y el mezquino se llevó el premio grande.

Aunque sospecho que el verdadero premio, que es el reconocimiento de propios y extraños, se lo lleva el equipo de Heinze porque cuando vos tenes la valentía de encarar el destino e ir a buscar la victoria vas a estar mucho más cerca de llegar al éxito.

Roberto Arlt, en el juguete rabioso muestra la traición en su expresión más baja, donde el personaje Silvio Astiertraiciona a su compañero tan solo por ver que se siente. Para este futbol sería un buen inicio que celebremos más a los Matias Vargas que a los Astier modernos.

Juan Pablo Muzzio

@jpmuzzio72