SACARSE LA MUFA

La victoria ante Aucas por Copa Sudamericana dejó algunas dudas tanto en el rendimiento del equipo como en lo corto del resultado pensando en el partido en Quito, pero también puede ser el triunfo que le permita cambiar el humor al Fortín.

El inicio del 2020 no fue el esperado en Vélez. Dos puntos en dos partidos de la Superliga ante rivales menores y sin mostrar la buena imagen con la que cerró el 2019 el equipo de Heinze. Los errores se reparten entre la dirigencia que en el mercado de pases no consiguió un centro delantero para reemplazar a Leandro Fernández, bajos rendimientos individuales y colectivos de los jugadores, cambios y planteos del técnico que no se comprendieron, y se suma la mala suerte de perder al mejor jugador y la manija del equipo como fue Fernando Gago.

Revivir una “noche de Copa” después de seis años fue muy importante para la gente de Vélez y también para la mayoría de los jugadores. Muchos de ellos hicieron su debut en un partido internacional y apenas cuentan con un par de experiencias en estos duelos mano a mano. Que haya nerviosismo y ansiedad era lógico y desde ahí puede comprenderse cierta imprecisión y hasta temor en los primeros minutos. Al final del partido no quedaron dudas que Vélez fue superior y mereció ganar, incluso por una diferencia mayor, pero también quedó claro que sin el desequilibrio individual de Centurión hubiese sido muy difícil abrir el marcador. Aucas se mostró como un rival muy inferior y hasta fue clara la falta de ritmo que tienen los jugadores, propio de un equipo sin competencia oficial. Por eso la preocupación de haber ganado solo 1 a 0 y más aun al considerar que la vuelta se jugará a casi 3 mil metros sobre el nivel del mar.

Pero una vieja frase en el fútbol dice que una victoria llama otra victoria y es repetido el concepto de que es mucho más sencillo corregir errores en los triunfos que en las derrotas. Por eso esta victoria, por mínima y sufrida que haya sido, puede significar el despegue para este 2020. El título de la Superliga está lejos, pero la posibilidad de clasificar a la Libertadores 2021 es concreta, como también es sostener la ventaja en Quito, soñar con la Copa Argentina y llegar de la mejor manera a la Copa de la Superliga.

Que este triunfo copero sea el primer paso para volver a ilusionarse y demostrar que Vélez está para grandes cosas, porque para a eso apuntan los grandes.

Alejandro Germino

@alegermino