SABE A QUE JUEGA

 SABE A QUE JUEGA
Vélez sufrió una inesperada derrota en el mejor partido de la Era De Felippe. Con la pelota al piso y algunos jugadores en alto nivel, el Fortín muestra sus cartas de juego.
Es dura la caída y es difícil digerirla tras un partido que tuvo en Vélez a un claro dominante. Es evidente que la suerte fue esquiva por la gran actuación de Cristian Luchetti y también, vale aclararlo, por cierta impericia de los delanteros para definir.
Lo importante de este encuentro es que puede marcar un precedente de ahora en más en lo que queda de año para el Fortín. Es elemental fomentar una forma de juego que encaje con los jugadores, como lo está consiguiendo hasta el momento Omar De Felippe.
En la parte defensiva se puede ver el mayor defecto de este equipo (¿cómo hacer para no mencionar la falta de un central de jerarquía?). En cuanto a la tenencia de pelota y la claridad de juego, la idea del DT se puede notar desde los propios centrales. Amor, Grillo y Giannetti intentan al menos en el 80 por ciento de las veces abrir la cancha y salir jugando por abajo. Incluso, si eligen buscar un pase largo no es para nada al voleo sino más bien para que los atacantes velezanos le bajen la pelota a los mediocampistas que llegan de frente a la jugada.
En el mediocampo la posesión la manejan principalmente Nicolás Domínguez y Santiago Cáseres, aunque este último haya faltado a este compromiso. Ambos intentan buscar un pase que corte la línea de volantes rival tanto por el medio como por las bandas, en donde se muestran siempre como opción de pase Braian Cufré por izquierda o Eric Jerez y Gastón Díaz o FabiánCubero por la banda derecha.
Allá, arrancando bien pegado a la línea izquierda aparece el autor intelectual de cada avance fortinero. El número 10, aunque vista la camiseta 26. Desde los pies de Matías Vargas Vélez genera varias chances por partido. El Monito generalmente recibe de perfil, se pone la cancha de frente e intenta prolongar por esa banda con el lateral por izquierda o buscar un pase que rompa la defensa para los delanteros.
Mucho del buen momento del tridente ofensivo del elenco de Liniers tiene que ver con la gran movilidad de ambos delanteros. Ahí se puede explicar también el por qué de la suplencia de Cristaldo y Bergessio. Tanto Federico Andrada como Maxi Romero se le muestran constantemente al enganche velezano y así se generan las mayores posibilidades de gol para el Fortín.
Las chances están y eso es clave para el funcionamiento de un equipo. El único problema en el ataque es la ineficacia, algo obviamente sustancial en la búsqueda de los tres puntos. Será materia de trabajo para el entrenador, que dicho sea de paso, se está ganando la posibilidad de continuar luego de diciembre, pese a tener algunos errores que deberá modificar a la brevedad para achicar al máximo el margen de error.
Guido De Bella
guido@somosvelez.com.ar
@guidomdebella