REFUERZOS QUE NO REFUERZAN

REFUERZOS QUE NO REFUERZAN

 

Cada mercado de pases en Vélez se convirtió en un importante dolor de cabeza para los hinchas. En los últimos dos años llegaron al club 15 refuerzos y 3 directores técnicos. Hasta el momento, el único que cumplió es Pavone. Este tema abre algunos interrogantes y también certezas acerca del desempeño del fútbol profesional en todas sus áreas.

Son dos años los que lleva Raúl Gámez como presidente de Vélez. Es cierto que parece más, por todo lo que sucedió en el medio. Entre otras cosas, la cantidad de refuerzos ayudan a ese pensamiento. No suena tan lógico hablar de 15 incorporaciones, mientras Vélez está transitando el «Campeonato Económico» que tanto se pregona desde la cúpula dirigencial. Sin embargo, ese no es el tema a abordar, sino más bien repasar por qué los jugadores que llegaron no dieron los frutos esperados en Liniers. Hernán Pellerano, Leandro Somoza, Mariano Pavone x2, Alan Arario, Iván Bella, Damián Pérez, Cristian Nasuti, Blas Cáceres, Fabián Assman, Diego Zabala, Hernán Barcos, Héctor Canteros, Gonzalo Díaz y Maximiliano Caire. Todos ellos, o casi todos, tienen algo en común: la falta de rendimiento. A todo esto, además, hay que agregar los tres directores técnicos que fueron parte del ciclo hasta ahora. Miguel Ángel Russo, Christian Bassedas y Omar De Felippe.

Lo primero a analizar es la jerarquía de estos futbolistas y entrenadores. En este tiempo llegaron algunos con trayectoria (Pellerano, Somoza, Pavone, Nasuti y Barcos) y otros que fueron o son apuestas: Arario, Cáceres, Zabala y Díaz, por ejemplo. El desenlace es el mismo: rendimiento pobre y sin resultados a la altura de la historia de Vélez. En el caso de los directores técnicos la situación es similar. Se apostó por la experiencia de Russo al principio. Luego buscaron a Bassedas, ídolo del club pero a la vez un principiante en la dirección técnica. La conclusión es que no hay parámetro. No hay ideas genuinas, sino manotazos de ahogado. Y en general, el efecto final en casi todos los casos es idéntico: la nula capacidad para rendir en una institución como ésta.

Todo tiene un por qué en la vida. Hay motivos. Uno de estos es que varios de los refuerzos que llegaron, lo hicieron en momentos de bajo nivel en su carrera. Probablemente, en otro pasaje de sus vidas, hubiesen sido buenas incorporaciones. Del otro lado, hay casos en los que se puede percibir que la camiseta del Fortín les queda enorme. El contexto general del fútbol también juega su partido. No ayuda para nada un campeonato devaluado de 30 equipos (tal vez sin esa pésima idea a la directiva no se le hubiera ocurrido desmembrar tanto el plantel en 2015). Tampoco colabora en absoluto para seducir a un probable fichaje la colocación en la tabla de promedios y la no participación de torneos internacionales. Así es muy difícil.

Estos inconvenientes que viene presentando Vélez decantan en algo muy doloroso que es la pérdida de valor que sufren los juveniles de la institución. Técnicamente siguen surgiendo de los inferiores futbolistas aptos para la primera del club. Obviamente es cuestión de gustos, pero en general hay materia prima entre los más jóvenes aunque es evidente que necesitan de otro entorno. En la Era Gareca se formaron y luego fueron vendidos jugadores como Nicolás Otamendi, Ricardo Álvarez, Jonathan Cristaldo, Marco Torsiglieri y Agustín Allione. Desde 2015 hacia acá vieron la luz de Primera División infinidad de jugadores y uno solo fue vendido en buen dinero: Hernán Toledo.

Mediados de enero y aún Vélez no cuenta con ningún refuerzo. Es verdad, la AFA es un desastre y deben infinidad de dinero de la televisación. Pero este club, el mismo que en 1994 dio la vuelta al mundo, hoy está a 9 puntos de la zona de descenso. Se necesitan dos jugadores que lleguen y se pongan la camiseta. Que tengan jerarquía y que no les pese el momento. Eso a corto plazo. A mediano y largo, la institución debería pretender volver a las fuentes que lo llevaron a estar 16 veces en lo más alto del fútbol argentino, sudamericano y mundial.

Guido De Bella

guido@somosvelez.com.ar

@guidomdebella