RECUERDO: VÉLEZ 3 BOCA 3 AÑO 1990

 

Hay muchos partidos que los hinchas de Vélez recordaremos por siempre. Obviamente que los que nos dejaron títulos en la institución, se recuerdan mas; pero hubo otros y este es el caso, que fue un partido que no dejo un campeonato, pero que a pesar del paso de los años (hoy se cumplen 26 del mismo) quedo inmortalizado en el recuerdo.
Aquella noche del 16 de febrero de 1990, de esa fecha hablamos, fue que el equipo de las estrellas, dirigido por Alfio Basile recibía al Boca de Carlos Aimar, por la fecha 23 de ese torneo.
Ubaldo Fillol; Mario Lucca, Alejandro Giuntini, Osvaldo Coloccini y Raúl Cardozo; Diego Simeone, Alejandro Mancuso y Claudio Morresi; Juan Gilberto Funes; Ricardo Gareca y Miguel Robinson Hernández, fueron los 11 que salieron a la cancha.
Pero la noche empezó muy complicada, ya que al minuto, el Bocha Ponce de tijera, ya nos ponía en desventaja, y luego José Luis Cucciuffo de cabeza y Claudio Rodríguez ponían un 3-0 casi inalcanzable en tan solo 45 minutos. Parecía irreversible, pero hubo un hecho que fue determinante: tras el tercer gol de Boca, Rodríguez se colgó en el alambrado para festejar su gol, y el árbitro Juan Carlos Demaro lo expulso por excederse en el festejo. Fue una premonición de que podía darse vuelta la historia al quedarse el rival con 10 jugadores y a pesar de la excesiva diferencia de tres goles.
Había material para dar vuelta la historia, y a los 8 minutos, una jugada que quedo la historia: El Búfalo Funes recibió un pase de Gustavo Zalazar (recién ingresado) y emprendió una corrida memorable, llevando a la rastra a Cucciuffo y Musladini que los miraba desde atrás y con un  derechazo al primer palo de Navarro Montoya puso el 1-3. Empezaba a consumarse la hazaña.
Vélez siguió intentando y a los 37 del segundo tiempo, una chilena de Funes de centro para la cabeza del uruguayo Hernández, que cabeceo a la red y que ponía el 2-3 a poco del final y un suspenso nos invadía a todos los velezanos que estábamos en la cancha. Sabíamos que si seguíamos empujando, los jugadores en la cancha y nosotros con el aliento constante, se podía dar.
Y a los 43 minutos, se produjo el milagro. Un córner desde la izquierda ejecutado por Zalazar, al medio del área, la defensa de ellos que duda y entre todos los que entraron al área, apareció el Tigre Ricardo Gareca, para empujarla abajo del arco y desatar una locura inolvidable, un grito de corazón y un festejo que estremeció a todos, tanto en la popular como en la platea. Y ni que hablar del festejo de los jugadores en la cancha, todos abrazados en el piso, de cara a la tribuna de Boca (hoy tribuna local) y en el banco de suplentes, con Alfio Basile, el Panadero Díaz y los ayudantes festejando y gritando por este partido inolvidable.
Todavía mis retinas recuerdan el partido, el abrazo que me di con mi viejo en la tribuna, mis lagrimas de emoción y el delirar de la popular y la platea cantando. Son esos partidos que quedaran grabados por siempre en la memoria, y más para quienes tuvimos la oportunidad de vivirlo.
A 26 años de ese encuentro inolvidable y de un gol (el tercero del Tigre) que está entre los más gritados por mí en mis 40 años de edad y 33 siguiendo a Vélez, yo digo…

YO LO VIVI, YO LO RECUERDO.

SOMOS VELEZ.

 


Martín Gabriel Acuña.

martin@somosvelez.com.ar

@gordo11875.

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