QUE EL ÁRBOL NO TAPE EL BOSQUE

¿Había que pasar? Si. ¿Como sea? Seguramente. Pero no podemos hacernos los distraídos, porque Vélez no convence y el equipo no está pasando un buen momento. 

Porque Vélez se complica solo, y ayer con un jugador más en gran parte del partido, al equipo de Heinze se le volvió a complicar. 

Vélez necesita sufrir y su principal rival es el mismo Vélez. Y ayer fue un fiel reflejo de cómo se complica el equipo de Heinze absolutamente solo. En un muy mal partido, tanto colectivo como individual el equipo  sufrió. Porque el Aucas aun con un jugador menos nunca se vio superado. 

Luego de un primer tiempo “aceptable” si se quiere, el Fortín no tuvo la capacidad de liquidar la serie y se fue al entretiempo con un jugador más, diferencia numérica que nunca se vio reflejada en el transcurso del partido. 

Ambos goles del conjunto ecuatoriano llegaron luego de una serie de distracciones y rebotes de los jugadores de Vélez, distracciones innecesarias, que como bien digo, hacen que Vélez sea el principal responsable de tanto sufrimiento. 

Párrafo aparte para la avivada de Lucas Janson que provocó el penal y para la valentía de Thiago Almada -tantas veces criticando por quien escribe- que agarro la pelota con 18 años como si tuviera 35 y ejecutó el penal con suma tranquilidad. 

Bien, se clasificó, era una obligación por lo que demanda esta institución. ¿Es para celebrar? Por supuesto, por el sufrimiento y como se vivió el partido. Pero como dice el titulo de esta nota. Hay muchísimo para corregir y Gabriel Heinze se lleva mucha tarea para el hogar de cara a lo que viene.

Volvieron las noches de copa. ¡A festejar fortineros!

Gianluca Schinca

@SchincaGianluca