PASADOS POR AGUA Y DESINTELIGENCIA

PASADOS POR AGUA Y DESINTELIGENCIA

En Avellaneda y con una lluvia incesante, Vélez perdió por 1 a 0 frente a Independiente y sumó su segunda derrota al hilo ubicándose a solo 10 puntos del descenso. El equipo de Omar De Felippe volvió a sumergirse en la incertidumbre y desorientación dentro del campo de juego

A priori ambos equipos llegaban con un panorama similar debido a que Vélez venía de ser goleado por Boca e Independiente de tres caídas consecutivas, sumado a la presión de la gente. Si bien, de entrada el visitante pareció aprovechar el mal momento del Rojo, duró lo que canta un gallo. Independiente tomó el control de la pelota y comenzó a lastimar por el sector izquierdo defensivo del Fortín que fue como un molinete sin traba: pasaba hasta el menos pintado.

Los laterales intentaban pasar al ataque pero no llegaban a más de 3/4 de cancha y cuando lograban hacerlo decidían mal dejando un hueco en sus sectores, que en más de una oportunidad tuvieron que ser cubiertos por los centrales quienes cometieron faltas infantiles.

Además, con el paso de los minutos, el nerviosismo se tornó moneda corriente y empezaron las imprecisiones, los reiterados corners mal ejecutados y sobre todo lo más preocupante: las decisiones equívocas.

Tratar de salir jugando por abajo cuando no tenés futbolistas acostumbrados a eso, puede llegar a ser un arma de doble filo y a Vélez le pasa eso. Cuando intentaban salir con la pelota dominada no pasaban más de 20 segundos y ya recurrían al pelotazo a la nada misma.

El gol del averiado Meza (llegó rengueando al área y nadie lo tomó) fue un detalle más y un agravante en la desatención de la defensa velezana en una pelota parada, que por momentos parece en otro partido en cuanto a la concentración. Vélez quiso jugar de contra pero no pudo hilvanar ninguna jugada (transición muy lenta e imprecisa) producto del rápido retroceso de Independiente y el posicionamiento de sus jugadores ocupando los espacios.

El resultado fue justo ya que se perdió por error propio, sumado a que el equipo estuvo perdido por varios tramos del partido y nunca le encontró la vuelta en el transcurso del mismo.

Si bien los últimos dos partidos eran ‘perdibles’ en la previa, la forma de perderlos no fue la mejor. Las falencias se repiten y el equipo viene jugando hace un año junto, cambiaron algunos intérpretes pero la base sigue siendo casi la misma. Es tiempo de poner los pies sobre la tierra y empezar a buscarle la vuelta con más trabajo en la semana si es necesario, porque de otra forma será otro año más de jugar todos los partidos con la soga en el cuello y mirando la tabla fulminante.

 

Juan Manuel Meza

jmanuel@somosvelez.com.ar

@MezaJM12

Deja un comentario