NO TENÍA QUE SUFRIR

Las pulsaciones a mil, lagrimas en las miradas. La imagen  en Ecuador se repite en el césped y en la tribuna donde están los hinchas de Vélez pero también se repita en Buenos Aires  donde cada hincha sufre frente al televisor. El Fortín  se metió en la segunda fase de la Copa Sudamericana de manera agónica y después de tanta mierda eso se festeja.

El equipo de Heinze volvió a mostrar dos caras ( la altura puede justificarlo) ya que en el primer tiempo jugó un muy buen partido y pudo liquidarlo pero una vez no supo hacerlo.

Para el segundo tiempo se esperaba algo similar ya que al correcto desempeño del equipo se le sumaba la superioridad numérica pero la realidad fue otra, el equipo salió al segundo tiempo con un cambio de esquema obligado porque Giménez estaba amonestado y el juez brasileño lo tenía apuntado para mostrarle  la  tarjeta roja.

El cambio no le sentó bien al equipo y los ecuatorianos en una contra igualaron la serie, Vélez sintió el golpe que se profundizó con la llegada del segundo gol local.

Pero cuando el reloj se moria y  parecía  que una vez más nos quedábamos afuera frente a un rival inferior llegó el penal sobre Janson  que Almada cambió por gol y clasificación .

Se festeja y se goza pero el árbol no puede tapar al bosque,  hace un mes atrás estábamos a dos puntos en el campeonato, ilusionados con la Sudamericana y  hoy estuvimos a 30 segundos de quedar eliminados y nos encontramos a 12 puntos del puntero en la Superliga.

Festejemos pero no perdamos de vista la realidad.

 

Juan Pablo Muzzio

@jpmuzzio72