LIBRERIA DEL COLEGIO ATHLETIC CLUB

LIBRERIA DEL COLEGIO ATHLETIC CLUB

El título de esta nota no hace más que nombrar la denominación adoptada por nuestro querido Club Atlético Vélez Sarsfield entre 1911 y 1913.

Esto se debió a la dura situación económica que debía palear la institución fortinera en aquellos años donde debía asentarse como la institución que pretendía ser y que finalmente con los años logró.

RENOIR

Los integrantes de la Comisión Directiva por aquel entonces debía tomar la decisión de conseguir ingresos que vayan más allá de los que podrían ser obtenidos por medio de las cuotas sociales que debían abonar mes a mes quienes eran asociados del Club. Este comercio, ubicado en la esquina céntrica de Alsina y Bolívar en la Capital Federal, fundado en 1830 y que logró ser la empresa comercial más antiguo del país, subvencionó a la entidad con la suma de 30 pesos mensuales. A modo de agradecimiento las autoridades velezanas en la Asamblea del 24 de agosto de 1811 resolvieron someter a votación la denominación a utilizar entre Librería del Colegio Athletic Club o Club Atlético Librería del Colegio resultando vencedora la denominación propuesta por el Sr. Barredo pasando a denominarse a Vélez Sarsfield como Librería del Colegio Athletic Club. Además, se decide que en aquellos casos en que el nuevo nombre no pueda ser utilizado, se utilizaría la antigua denominación: Club Atlético Argentino de Vélez Sarsfield.

Como consecuencia de esta alianza comercial, además del cambio de nombre, se determinó que los Sres. Eduardo J. Cabaut, Trajano Brea y Miguel García Fernández sean denominados como Presidentes Honorarios y el Sr. Adolfo Bollini, por su parte, Secretario Honorario.

Todo esto se ve reflejado en las actas del Club de aquella época, más precisamente en el Acta N° 3 de 1911.

libreria del colegio

El periodista Félix Daniel Frascara relataba sobre el episodio en la revista “El Gráfico”: “El hermano de mi entrevistado, don Antonio Martín Moreno, era empleado en la Librería del Colegio y consiguió de esa casa una subvención mensual de 30 pesos, a cambio de que en el equipo formaran algunos futboleros que trabajaban en ese establecimiento. Teniendo esa fortuna pudieron darse el lujo de alquilar una piecita por la que pagaban quince pesos, junto a la cancha. Esa pieza servía de vestuario, de secretaría y de depósito. Al terminar cada partido, ahí guardaban los arcos”.

Esta subvención se prolongó a lo largo de dos años durando hasta 1913 y finalizando a raíz del alejamiento de Antonio Marín, quien había logrado la misma, de dicha empresa. Al producirse este alejamiento se determina que el Club vuelva a tomar su antigua denominación pero esta vez abreviándola por medio de la quita de la palabra Argentino, quedando así el nombre que todos conocemos hoy en día: Club Atlético Vélez Sarsfield.

Maxi Eze Pardo

maxi@somosvelez.com.ar

@Maxi_Piojo

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