LA FIGURA: RICARDO CENTURIÓN

Fue determinante y metió las dos asistencias para que Vélez derrote a Argentinos Juniors en el José Amalfitani

Es difícil buscarle más adjetivos o frases a este muchacho. Es increíble. Ricardo Centurión nos está deleitando con una dosis de futbol en cada encuentro desde que llegó a Vélez. Al parecer, la V azulada le sienta bien. Y es que sí, este era el lugar para que pueda volver a ser lo que era. O aún más, terminar de conocerse como profesional. Una faceta que quizás recién está apareciendo, y es la que vale.

Durante el primer tiempo se lo vió apagado, en otra. Cada vez que agarraba la pelota quería, intentaba, pero no le salían, no era su noche. El hincha de Vélez se frustraba con ello. Hasta que frotó la lamparita y tras un pase sensacional de Tomás Guidara, el 7 se metió a toda velocidad en el área para que Romero finalice la jugada y abra el marcador. En el segundo tiempo hizo lo que quiso. Instauró su frase marca registrada, y con ganas de pisarla y encarar hizo que el José Amalfitani explote en aplausos luego de cada jugada. Potrero puro, sin dar una por perdida y con una habilidad que aquí en Argentina no es común ver, digna de truquitos en el FIFA o en el PES que hacen que uno queda asombrado, de verdad, terminó de sellar el marcador al darle el centro por bajo a Thiago Almada, quizás su mejor socio. ¿Por qué? Porque desde su llegada, los rivales lo buscan a Ricky y Thiago no tiene tanta presión, lo que hace que explote que cada virtud que tiene. 

Estamos delante del mejor jugador del fútbol argentino. Quedará en él si quiere superar a Nacho Fernández. Esa cuota de profesionalismo es la que necesita y por ahora, la V azulada lo ayuda con ello. Ricky hace que delire Liniers con apenas 6 (seis) partidos en el club. Su pasado y presente lo abalan. Dios y él quieran, que ese futuro sea de Selección como argentinos y que pueda continuar -quedará entre las dirigencias de la institución y de Racing- mucho tiempo más en Vélez y que además de La Chola, bailemos al ritmo Ricky Paum Paum.

Ramiro Boz

@ramiroboz