ENTRE LA DESESPERACIÓN Y LA PACIENCIA

ENTRE LA DESESPERACIÓN Y LA PACIENCIA

 

No es sencillo el momento que está viviendo Vélez. La lucha por la permanencia es algo a lo que ni los hinchas ni los dirigentes ni muchos jugadores están acostumbrados. Por eso se transitan estos momentos de tanta inestabilidad emocional.

Se pasa del amor al odio, de la ilusión a la desesperanza de un fin de semana al siguiente. Parece que se endereza el rumbo, que nos sacamos el problema de encima pero nos volvemos a caer. El equipo da señales de mejora, parece que empieza a funcionar y después se vuelven a cometer errores absurdos e infantiles. Pasó con De Felippe, pasó con el Negro Gómez, pasa con Heinze.

Sabemos que es necesario ser pacientes, que las cosas no cambian en un día, ni en una fecha ni siquiera en un mes. No se puede condenar al técnico por dos partidos, o descartar jugadores que no llegaron a sumar los 180 minutos que jugó Vélez en este 2018.

Pero también sabemos que no hay mucho tiempo para mejorar, la necesidad de revertir la situación es urgente. Porque si bien se mantiene la distancia con la zona crítica se sigue dependiendo de que los otros equipos que están en la misma situación, no se despierten y mantengan una irregularidad igual o peor que la del Fortín.

Por eso hay que mantener la calma, tanto en la victoria como en la derrota. No creer que se evitó todo y pensar en clasificar a la Sudamericana después de ganar, pero tampoco creerse el peor y verse condenado al perder o empatar.

Alentar, enojarse, acompañar y criticar, todo en su justa medida. Es un camino largo, sinuoso y que nadie en Vélez conoce detenidamente. Por eso hay que transitarlo todos juntos, reconociendo que habrá momentos desesperantes pero también situaciones en las que se debe ser pacientes.

 

Alejandro Germino

ale@somosvelez.com.ar

@alegermino