EN EL SUBE Y BAJA

EN EL SUBE Y BAJA

Ya pasaron 14 fechas de este campeonato, y 3 (si, 3) técnicos en este Vélez del segundo semestre, tras una pretemporada extensa a causa de la indefinición sobre si empezaba el torneo o no.

Desde este espacio, trataremos de analizar lo que se vio dentro de la cancha en estas fechas, que fue bastante flojo en general.

Primera fecha con Gimnasia en La Plata, ya con las incorporaciones que llegaron (ese día jugaron 3 de las 4 incorporaciones), y con un 4-4-2 bien definido.

Recordemos la formación:

Aguerre; Tripichio, Nasuti, Gianetti y Caire; Alvarenga, Desabato, Zabala y Diaz; Barcos y Pavone.

Christian Bassedas aposto en sus 4 partidos dirigidos a dos delanteros, y dos extremos que abastezcan a los de arriba. Pero sufrió los imponderables de lesiones y expulsiones, además de un nivel muy bajo en general, lo que lamentablemente le termino costando el cargo al sacar 3 puntos sobre 12.

Pasamos de largo el interinato de Alberto Fanesi, que solo dirigio en el 0-3 con River en el Monumental y lo hizo solo para cumplir.

En la fecha 6 asumió Omar De Felippe, frente a Colon de local, y vario sustancialmente la idea de juego. Ya no había un 4-4-2, si no un 4-4-1-1, ya que si bien en teoría había dos puntas, uno de ellos retrocedía para recibir la pelota en tres cuartos y el otro era la referencia de área. Se mantenían los extremos para que abran la cancha y en el fondo se mantenían los 4 en el fondo, pero el cambio más importante era el ingreso de Fabián Assman por Alan Aguerre.

Tras la victoria ante el equipo sabalero, donde se vio una leve mejoría en el juego y sobre todo la actitud, parecía encarrilarse el tema, pero los nubarrones aparecieron tras las 3 derrotas seguidas, frente a Banfield, Talleres y San Martin de San Juan. Ya con algunos cambios de nombres (Romero, por ejemplo paso de titular a ni concentrar, entre otros casos), pero con De Felippe aferrado a su sistema, con un solo punta. De hecho en una conferencia, declaro que para el Barcos y Pavone no pueden jugar juntos según su visión. Respetable aunque no compartible.

Y contra Defensa y Justicia, en la primera finalísima contra equipos que pelean lo mismo que Vélez, aparecieron dos chicos que no tenían muchos minutos en primera: Matías Vargas y Braian Cufré, de buenos rendimientos que le valieron titularidad a ambos.

Con su idea firme y un 11 que era más o menos así:

Assman; Cubero, Nasuti, Gianetti y Cufre; Zabala, Desabato, Canteros y Diaz; Vargas y Pavone.

El  técnico apostó a la dupla Canteros-Vargas para la creación de fútbol y con Zabala y Díaz en los extremos. Aunque defensivamente había dudas, sobre todo del centro a la derecha. Y así se sumaron 8 puntos de 12.

Ya sin Leandro Somoza (sin concentrar los últimos dos partidos ya que no continuaba en el club) y Maximiliano Caire (por problemas de salud).

De lo paupérrimo del último partido ante Arsenal, se hablo hasta el hartazgo. Seguramente Omar De Felippe habrá tomado nota, y les solicito (¿exigió?) los dos refuerzos que permite el reglamento y con la mayor celeridad posible, para trabajar en la pretemporada, que será vital para sumar los puntos necesarios para salir de esta situación ultra preocupante.

Porque más allá de las cuestiones arbitrales (con horrores que costaron puntos), queda claro que si se sacaron 14 puntos sobre 42, se hicieron muchas cosas mal desde lo futbolístico. Y les cabe a todos.

El 3 de enero empieza la verdadera historia. Y no hay margen de error. Si así no lo hicieren, Dios y la patria velezana os lo demanden.

SOMOS VELEZ

Martín Gabriel Acuña

martin@somosvelez.com.ar

@gordo11875

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