EN ARGENTINA SOLO EN VELEZ



Creo que esta es la frase más trillada, más escuchada, más ilusoria y más odiada de los últimos años por las tribunas velezanas. Falsas promesas que ilusionan hasta al más desconfiado pero que poco a poco van perdiendo todo tipo de fuerza y generan peores reacciones en los hinchas cuando las escuchamos.

Cansados de ver como usan la camiseta, como usan el club y sus instalaciones, como nos ilusionan sin ningún tipo de reparo en que al hincha todas esas promesas de vuelta le hacen llenar el pecho de orgullo pero que solo llevan a desilusión, desamor y bronca cada vez que son incumplidas por ese jugador que las dijo.

¿No sos vos, soy yo?, esa es la pregunta que surge en mi cabeza cuando veo otra parte de mi corazón fortinero roto cuando aquel que prometió volver a Vélez, solo jugar en Vélez o darle algo a Vélez de manera desinteresada no cumple y rompe su palabra, rompe ese pacto de caballeros que tanto enarboló. Me pregunto si haremos algo mal como club, si haremos algo mal como hinchas o simplemente no entendemos que esto es un negocio y que ya nadie se juega por los colores, que son pocos y cada vez menos esos jugadores que dan todo por una camiseta y que la sienten grabada a fuego en la piel como los que semana a semana dejamos la garganta, el corazón y la mente pensando en Vélez.

Casos de promesas rotas hay muchos, ejemplos hay de sobra, con solo pensar a grandes rasgos se me vienen a la cabeza varios apellidos.

El más reciente es Ricky Álvarez, aquel que se benefició usando nuestra camiseta, que tuvo su lugar en nuestro club cuando otros no lo querían y dejaban libre a su suerte y ahora coquetea con San Lorenzo, con el club que sin ser clásico (NUESTRO UNICO CLASICO ES FERRO) es un rival que tiene gran relevancia en el hincha. Sin ir demasiado atrás en el tiempo tenemos a Jonás Gutiérrez, a mi parecer el peor de todos, quien no solo tuvo problemas extrafutbolisticos con el club sino que nos utiliza cuál gimnasio de verano esperando ver donde iniciar la siguiente temporada; pero no nos olvidemos de otro que dijo querer volver a Vélez, rescindió contrato con su club, entrenó en la Villa Olímpica y se fue a la MLS sin cumplir su palabra, ese es el Burrito Martínez quien está totalmente justificado porque está quemando sus últimas naves y es una linda oportunidad para jugar en el exterior con jugadores que llegan desde Europa a terminar sus carreras pudiendo compartir cancha con varias figuras sabiendo además que su promesa de vuelta es la más segura de todas.

Pero no solo queda en ellos, tenemos muchos más nombres como Facundo Coria, Gino Peruzzi, Fernando Tobio, Marco Torsiglieri y el mas insultado de todos en los últimos tiempos: Santiago Silva que sin ser de las inferiores del club llenó de alegrías a los fortineros, se llenó de gloria futbolera, aplausos y loas y un buen día nada de eso importó, pegó un portazo y si te he visto no me acuerdo.

Afortunadamente del otro lado del mostrador existen tipos como los Zárate, El Gran Capitán, Somoza (aunque muchos tengan algo que objetar el León volvió para dar todo por el club que ama, por los colores que más le gustan), El Flaco Nanni, El Tano Gracián, Marcelito Bravo, Lucas Castroman, Santi Ladino y el Ruso Uglessich quienes en mayor o en menor medida dieron, dan y/o seguirán dando muchísimo por nuestro Vélez y ellos son quienes demuestran que no estamos equivocados, que le marcamos el camino a todos y que debemos seguir con esta conducta más allá de solo ver promesas incumplidas porque cuando vemos que los que vuelven o nunca se fueron lo hacen por verdadero amor es cuando más orgullosos de ser como somos tenemos que estar. Cuando veo estos nombres y los comparo con los de los párrafos anteriores pienso: “Promete, habla por hablar, decí todo lo que tengas ganas que cuando vos no cumplís tus promesas y comparo tus actitudes con las que MI CLUB tiene para con vos siento que nosotros somos mejores y vos sos el que está en falta y va a sentir culpa por romper falsas promesas”…

Maxi Eze Pardo

@Maxi_Piojo

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