EL AUDIO DE WHATSAPP: AMISTADES EN TIEMPOS DEL CLUB

EL AUDIO DE WHATSAPP: AMISTADES EN TIEMPOS DEL CLUB

 

La amistad se tomaba muy en serio por aquellos días. Uno tenía una relación real con sus amigos. La concepción de la amistad era diferente a lo que es hoy, la era de las redes sociales.

Un amigo era alguien que deseabas ver, en persona, lo antes posible la mayor cantidad de veces a la semana que fuese posible. Por eso la fiesta del verano era tal, uno se levantaba temprano a pesar que eran vacaciones para juntarse con sus amigos. La pileta era una excusa, porque después lo que pasaba era que cuando nos juntábamos tratábamos de extender la estadía juntos lo más posible. Como éramos pibes todo lo canalizábamos en el juego. Era el fulbito abajo de la platea sur, las excursiones “al ferro”, era cruzar la tapia e inspeccionar los talleres ferroviarios, era jugar a la mancha, al indio. Era estar en todas, recuerdo estar trepado en el techo del vestuario del poli escuchando como un amigo discutía con una noviecita, éramos 15 arriba del techo.

En invierno sucedía lo mismo, juntarse no menos de tres veces a la semana, ya de adolescentes simplemente a charlar, en el bar del Tucu, en bochas. O como cuando terminamos infinidades de veces en el departamento médico por alguna lesión de alguno de la banda. No sé por qué una vez un amigo choco conmigo en la pileta y le fracturé una falange del pie y terminamos en el hospital Vélez Sarsfield. No en la enfermería del club, creo que fue para que el médico no nos rete más por hacer abuso de la guardia, jaja. Lo llevamos en andas, caminando hasta allá, entre dos. Eso era la amistad para nosotros, como cuando mi amigo Lucho se tomó un taxi desde el club para dejarme en mi casa en ramos después de una borrachera total en unos patys nocturnos en el poli y de ahí volverse a Flores donde él vivía. Era no dejarte a gamba en ninguna situación. El Club me enseñó eso, la vida de club. Por eso estoy agradecido a la vida de haber crecido en un club como Vélez. Con la vida social con todo lo que eso implica.

Por eso si sos pibe y estas escuchando esto, o si sos padre y queres darle un consejo a un hijo. Decile que vaya al club, a hacer deporte, pero también a buscar amigos. Que los amigos del club son incondicionales, porque no son amigos de un like en Facebook, de un emoticón en whatsapp. Son amigos que te miran a los ojos, que te pegan un abrazo y te quitan el miedo. Esos que te cubren cuando vas a llorar. Eso busca, andá al club, pedí dos cafés con leche con medialunas, en el quincho, en bochas, en la sede, no importa. Sentate frente a un amigo y míralo a los ojos, y decole: Qué bueno que estamos en casa! ahora podemos hablar…

Diego Serrano

diego@somosvelez.com.ar

@dsscavs

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