EDITORIAL ALEJANDRO GERMINO SOMOS VÉLEZ 91 9/12/17

EDITORIAL ALEJANDRO GERMINO SOMOS VÉLEZ 91 9/12/17

 

Se termina un año difícil. Difícil porque muchos de nosotros, quizás la mayoría, tuvimos que aprender a convivir con una calculadora, haciendo cuentas y pensando mucho en otros equipos además de pensar en el Fortín.

Se termina un año difícil. Porque a pesar de estar viviendo los últimos días del calendario, sabemos que vamos a estar así unos meses más como mínimo y seguimos sin acostumbrarnos a vernos en esa zona, en esa tabla que muestra promedios y no puntos.

Cuando se acerca fin de año solemos mirar para atrás y repasar cómo fue, qué metas cumplimos, cuáles quedaron lejos, los momentos lindos y los más duros.

Y en nuestro caso pasamos de todo. Por momentos parecía que nos recuperábamos pero llegaba algún golpe que nos volvía hacer tambalear y otra vez a mirar preocupados para abajo. Sufrimos goleadas en contra, y encima de local, que nos partieron el pecho.

Pero también hubo triunfos agónicos, de esos que nos hicieron irnos de la cancha con lágrimas en los ojos porque sentimos, y sabemos, que no nos merecemos tanto sufrimiento. La Copa Argentina también nos dio algunas satisfacciones, pero este no iba a ser el año. No justo éste…

Aparecieron los “pibes” para dar la cara en una situación difícil, y sin dudas lo hicieron lo mejor que pudieron. Nosotros, desde afuera, acompañamos también lo mejor que pudimos. Y creo que pocas veces vi un público tan exigente como el fortinero acompañar tan bien a pesar de los malos resultados, como los que tuvimos este año. Porque sabíamos, y sabemos, que en las difíciles hay que estar juntos y de ésta salimos todos juntos.

El último en hacerse cargo y agarrar un fierro que quema y duele, fue el Negro Gómez. Claro, teníamos que recurrir a un campeón del mundo como él para terminar el año con una sonrisa o por lo menos una mueca, porque pudimos ver algo que nos ilusiona. Una actitud, una intensidad, una valentía para jugar como la que él mostraba todos los domingos adentro de la cancha. Y nos permitió cerrar el año en el Amalfitani gritando goles, ganando una final.

Ahora queda esperar más de un mes. Un mes y pico, en el que los nuevos dirigentes deberán tomar decisiones y nosotros, estaremos de acuerdo o no, y seguiremos con el nerviosismo de siempre lo que pase durante el verano. Y tendremos, como siempre, la esperanza de creer que si se termina un año tan difícil, es porque el que viene va a ser mucho mejor y tendremos muchas alegrías.

 

 

Alejandro Germino

ale@somosvelez.com.ar

@alegermino